jueves, 18 de noviembre de 2010

Lucas 19, 45-48

«Entró en el Templo y comenzó a expulsar a los que vendían diciéndoles: «Está escrito: Mi casa será casa de oración. Pero vosotros habéis hecho de ella una cueva de ladrones». Y enseñaba todos los días en el Templo. Pero los príncipes de los sacerdotes y los escribas intentaban acabar con él, lo mismo que los jefes del pueblo, pero no encontraban cómo hacerlo, pues todo el pueblo estaba pendiente escuchándole.» (Lucas 19, 45-48)

I. Jesús, cuando entras en el templo te enojas al ver el mercado que se había organizado con los animales que debían sacrificarse según la ley. Lo que debía ser un lugar de encuentro con Dios, se ha convertido en un negocio económico. La misma caridad perfecta que ayer te hacía llorar sobre la cuidad de Jerusalén, te mueve hoy a enfadarte santamente con aquellos mercaderes: «derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas».

Jesús, ¡cómo reaccionarían los que estaban en el templo! Aquellos pobres cambistas estarían aterrados. Los sacerdotes, escribas y jefes del pueblo no pueden aguantar más y quieren acabar contigo. ¿No hubiera sido más prudente no decir nada y dejar las cosas tal como estaban? Eso no hubiera sido prudencia, sino cobardía. Las cosas no se pueden dejar como están, cuando están mal. Y menos, cuando ofenden seriamente a Dios.

«Mi casa será casa de oración.» Jesús, con este acto de celo divino me muestras la importancia de tratar santamente las cosas santas. Debo tratar con respeto todos los templos, pues son un lugar de encuentro con Dios. En especial, he de tratar con veneración las iglesias católicas, donde Tú mismo estás realmente presente en la Sagrada Eucaristía. Allí, junto al Sagrario, es el mejor lugar para hacer oración. «La iglesia, casa de Dios, es el lugar propio de la oración litúrgica de la comunidad parroquial. Es también el lugar privilegiado para la adoración de la presencia real de Cristo en el Santísimo Sacramento. La elección de un lugar favorable no es indiferente para la verdad de la oración» (CEC.-2691).


II. «Detente a considerar la ira santa del Maestro, cuando ve que, en el Templo de Jerusalén, maltratan las cosas de su Padre. ¡Qué lección, para que nunca te quedes indiferente, ni seas cobarde, cuando no tratan respetuosamente lo que es de Dios! (Forja.-546).

Jesús, no me puedo quedar indiferente cuando a mi alrededor no tratan respetuosamente lo que es de Dios. Protestar ante esos abusos no es soberbia o intransigencia, sino caridad, que significa amor delicado a mi Padre Dios y a todo lo que le pertenece. En especial, no puedo callarme ante faltas de respeto en lo que se refiere al culto de Dios y a la Santa Misa. Con paciencia, pero también con entereza, he de tratar de que no se convierta en otra cosa lo que es el Santo Sacrifico de la Misa.

Jesús, tampoco me puedo callar ante el abuso de los recursos naturales, pues toda la creación te pertenece. Es una actitud cristiana -de buen hijo de Dios- defender la naturaleza, sabiendo que la has creado para el uso -pero no el abuso- del hombre. De manera especial, he de defender los derechos de la persona, elemento central de la creación. Y el primer derecho de la persona es el derecho a la vida: desde la concepción hasta la muerte. Por ello, no me puedo callar -si soy cristiano- ante estructuras y sociedades que promueven el aborto o la eutanasia.

Finalmente, Jesús, no me puedo quedar indiferente ante mi propia vida espiritual. Mi alma en gracia es templo del Espíritu Santo, casa especial de Dios; y no puedo convertirla en «cueva de ladrones.» Ayúdame a tratar con delicadeza al Espíritu Santo, sin permitir que mi alma se enturbie con cualquier pecado aunque sea pequeño. Y si, a pesar de todo, se me meten en el alma sentimientos y pasiones que no se corresponden con mi condición de templo de Dios, que sepa purificarme con la penitencia, con decisión, como hiciste Tú en la casa de tu Padre.

Comentario realizado por Pablo Cardona.
Fuente: Una Cita con Dios, Tomo VI, EUNSA
Tomado de:
www.encuentra.com

miércoles, 17 de noviembre de 2010

viernes, 12 de noviembre de 2010

Verbum Domini Exhortación apostólica postsinodal

(Tomado de Catholic.net) Durante los días 5 al 26 de octubre del 2008, los obispos de todo el mundo se reunieron, convocados por el Santo Padre, para dialogar acerca de la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia.

El pasado 11 de noviembre del 2010, el Papa ha publicado la Exhortación apostólica Verbum Domini, en la cual nos da a conocer las conclusiones de aquella reunión.

Es un documento hermoso que ningún católico puede dejar de leer, en el que el Papa nos exhorta en cada párrafo a tener cada vez más familiaridad con la Sagrada Escritura y tomarla siempre en cuenta en nuestra vida ordinaria de hombres y cristianos.

La exhortación consta de tres partes:

PRIMERA PARTE

La primera parte se titula Verbum Dei y en ella el Papa nos habla del papel fundamental de Dios Padre como fuente y origen de la Palabra.

Está dividida en tres capítulos:

1."El Dios que habla" Trata de "la voluntad de Dios de abrir y mantener un diálogo con el ser humano, en el que Dios toma la iniciativa y se revela de diversas maneras".

2. "La respuesta del hombre al Dios que habla" Trata de cómo "el hombre está llamado a entrar en la Alianza con su Dios que lo escucha y responde a sus preguntas. A Dios que habla, el hombre responde con la fe".

3. "La hermenéutica de la Sagrada Escritura en la Iglesia". Trata de la recta interpretación de la Sagrada Escritura (hermenéutica)que exige la complementariedad del sentido literal y espiritual, una armonía entre fe y razón.

SEGUNDA PARTE

La segunda parte se titula "Verbum in Ecclesia" y consta de tres capítulos:

1. "La Palabra de Dios y la Iglesia", habla de que "gracias a la Palabra de Dios y a la acción sacramental, Jesucristo es contemporáneo a los hombres en la vida de la Iglesia".

2. "La Liturgia, lugar privilegiado de la Palabra de Dios" habla del "nexo vital entre la Sagrada Escritura y los sacramentos, en particular, la Eucaristía".La importancia del leccionario, del lectorado y de la homilía.

3. "La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia", auqí es donde el Papa nos habla de "la importancia de la formación bíblica de los cristianos, la Sagrada Escritura en la pastoral, en la catequesis, en los grandes encuentros eclesiales, y en relación con las vocaciones".

TERCERA PARTE

La tercera parte, titulada "Verbum mundo", nos habla del deber que tenemos todos los cristianos de anunciar la Palabra de Dios en el mundo en el que vivimos y trabajamos. Tiene cuatro capítulos:

1. "La misión de la Iglesia: anunciar la Palabra de Dios al mundo", habla de cómo la Iglesia está orientada a anunciar el Evangelio a los que todavía no conocen a Jesucristo, pero también a aquellos que han sido bautizados pero que necesitan una nueva evangelización.

2. "Palabra de Dios y compromiso en el mundo", el Papa nos recuerda que los cristianos estamos llamados a servir a Dios en los hermanos más pequeños.

3. "La Palabra de Dios y las culturas". El Papa nos manifiesta su deseo de que la Biblia sea más conocida en las escuelas y universidades y que los medios de comunicación social usen todas las posibilidades técnicas para su divulgación.

4. "Palabra de Dios y diálogo interreligioso" El Papa nos ofrece algunas indicaciones útiles sobre el diálogo entre cristianos y personas que profesan otras religiones no cristianas.

En el documento no faltan indicaciones y sugerencias muy prácticas como por ejemplo, que todas las familias tengamos una Biblia en casa y que la leamos y recemos con ella.

No se lo pueden perder.

Pueden descargar el archivo completo, en:
http://es.catholic.net/catholic_db/archivosWord_db/verbum_domini.pdf

Que Dios los llene de bendiciones

Lucrecia Rego de Planas - Dirección de Catholic.net

Benedicto XVI: Urge formar laicos en doctrina social de la Iglesia

VATICANO, 04 Nov. 10 (ACI).- El Papa Benedicto XVI pidió a los participantes de la asamblea plenaria del Pontificio Consejo Justicia y Paz, una urgente formación de los fieles laicos en los principios de la doctrina social de la Iglesia para que puedan responder a los desafíos de la sociedad actual.

El Santo Padre dirigió un mensaje al presidente de este dicasterio, Cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, en el que señaló que los laicos "deben comprometerse para promover una recta configuración de la vida social, respetando la legítima autonomía de las realidades terrenas". El evento, que se realiza en Roma, analiza la recepción de la Encíclica "Caritas in veritate" en los diferentes continentes."Es muy importante una comprensión profunda de la doctrina social de la Iglesia, en armonía con todo su patrimonio teológico y fuertemente enraizada en la afirmación de la dignidad trascendente del hombre, en la defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, y de la libertad religiosa", indicó.

En ese sentido, Benedicto XVI insistió en la necesidad de "preparar a fieles laicos capaces de dedicarse al bien común, especialmente en los ámbitos más complejos, como el mundo de la política".El Papa recordó los "problemas fundamentales que afectan al destino de las naciones y de las instituciones mundiales, así como de la familia humana", e indicó que los desequilibrios sociales y nacionales no han desaparecido.

"La coordinación entre los Estados -a menudo inadecuada, porque se orienta a la búsqueda de un equilibrio de poder, en lugar de a la solidaridad- da lugar a desigualdades, al peligro del dominio de grupos económicos y financieros que dictan -y quieren seguir haciéndolo- la agenda política, a expensas del bien común universal", explicó.En ese sentido, expresó su deseo de que el Pontificio Consejo Justicia y Paz siga "llevando a cabo la actualización de la doctrina social de la Iglesia" y su promoción y estudio.Indicó que en colaboración con otros, el dicasterio debe buscar vías más apropiadas para la transmisión de la doctrina social, no sólo en los tradicionales itinerarios formativos y educativos cristianos de todo tipo y grado, sino también en los grandes centros de formación del pensamiento mundial, como los grandes medios de comunicación 'laicos', las universidades y los numerosos centros de reflexión económica y social, que recientemente se han desarrollado en todos los rincones del mundo".

"Sólo con la caridad, sostenida por la esperanza e iluminada por la luz de la fe y de la razón, es posible conseguir objetivos de la liberación integral del ser humano y de justicia universal", afirmó.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Del Rev. Robert DeGrandis S.S.J. sobre LA EUCARISTÍA

Nota de la Administración de este Blog:
Por considerarlo de interés para todos los miembros de nuestras comunidades y nuestros lectores en internet, hemos hecho un extracto con las principales citas, del texto: “Recuerde, esta es la Eucaristía” contenido en la obra del Padre DeGrandis titulada “La presencia real de Jesús en la Santa Eucaristía”, y editado por la Asociación María Santificadora en Bogotá.

Para ayudarnos a recordar los conceptos claves de la comunión, usaremos un acróstico (palabra cuyas letras constitutivas tiene significados específicos) con E-U-C-A-R-IS-T-I-A:

La “E” representa ETERNIDAD. “El que come mi carne y bebe mi sangre, vive de vida eterna, y yo le resucitaré en el último día.” Juan 6.54. La vida eterna es un deseo en el corazón de cada persona. Santo Tomás de Aquino dijo que Dios no puso ese deseo allí si no iba a ser llenado. Siempre hemos creído por fe, pero ahora tenemos la evidencia de las personas. Mi propia madre me habló de esto en la cena de acción de gracias, cuando conversaba con mis familiares en una forma entusiasta, sobre una experiencia del más allá que ella había vivido años antes. Ella estuvo a la s puertas del cielo y fue devuelta.

La “U” representa LA UNIÓN CON JESUCRISTO “El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” Juan 6.56. “Permanezcan en mí y yo permaneceré en ustedes” Juan 15.4. La unión con Jesucristo se intensifica cada vez que se recibe la Santa Eucaristía, incrementando la gracia santificada.

La “C” representa a CRISTO JESÚS REALEMENTE PRESENTE. “Felices los que creen sin haber visto!” Juan 20.29. La mejor charla que escuché sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía, fue en Glorieta Nuevo México, por una exbruja. Ella habló a un grupo de sacerdotes. Estando muy alto en la brujería, conoció las formas del ocultismo. Ella aseguró que cuando el diablo quería insultar o blasfemar a la Santísima Trinidad, no enviaba a sus emisarios a la iglesia episcopal, o a la iglesia Asamblea de Dios, o a la iglesia metodista, o a la iglesia bautista. El emisario es enviado por Satanás al Sagrario de la Iglesia Católica Romana para conseguir la Eucaristía consagrada por un sacerdote católico. ¿No considera asombroso que existan católicos que no crean en la Eucaristía, pero que Satanás y el satanismo sí? La exbruja aseguró que ella nunca habría podido escapar del ocultismo, sino hubiera sido por la misa diaria y la
Eucaristía.

LA “A” significa ALIVIO. En cierta ocasión le preguntaron a Rose Kennedy: ¿Cómo pudo vivir con el trauma que había vivido su familia? Demasiadas heridas, mucho dolor por sus hijos. Ella dijo: “Gracias a mi fe”,. Sabemos que Rose Kennedy iba a misa y comulgaba todos los días. Estoy convencido que fue la Eucaristía lo que la sostuvo. Cuando usted venga a la Eucaristía, hágalo con el corazón abierto a la sanación.

La “R” representa RECONCILIACIÓN. “Si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará.” Mateo 6.14. Formidables palabras si usted realmente cree en sus significados. Nuestro Padre Santo ha dicho que la Eucaristía conduce a la reconciliación y la reconciliación a la Eucaristía. Queremos estar puros y limpios para recibir al Señor en nuestros corazones, para así acudir al sacramento de la reconciliación frecuentemente.

La “I” representa INTIMIDAD. “Permanezcan en mí y yo permaneceré en ustedes” Juan 15.4. Deseo que todas las personas puedan sentir el poder y el amor de Jesús emanando del sagrario y reconocer como su gracia afecta sus vidas. No existe una relación más personal con Jesucristo que la Eucaristía. Los sacerdotes deberían predicar más sobre este hermoso regalo.

La “S” representa SACRIFICIO. “No es digno de mí el que ama a su padre o a su madre más que a mí; no es digno de mí el que ama a su hijo o a su hija más que a mí. No es digno de mí el que no toma su cruz para seguirme”. Mateo 10. 37-38. Cada vez que ofrecemos la misa, ofrecemos un sacrificio. Debemos unir nuestras heridas, nuestros dolores, nuestras vidas, nuestros gozos, pero especialmente nuestro sufrimiento al del Señor Jesucristo, con la ofrenda del pan y del vino, que se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. En Brasil, durante la ofrenda, algunas personas extienden sus manos al altar para indicar exactamente su ofrenda interna al Padre.


La “T” representa TRANSFORMACION. “Tengan unos con otros las mismas disposiciones que tuvo Cristo Jesús” Fil. 2.5. Realmente creo que Pablo fue profundamente afectado por la Eucaristía. Jesús le tocó una vez en el camino a Damasco. Sin embargo pienso, lo tocó varias veces, porque Pablo tenía un carácter fuerte. Considero que el Señor por medio de su presencia en la palabra y en el pan –la Eucaristía- lo transformó en uno de los santos más grandes.

La “A” representa ABANDONO. “No se turben. Ustedes creen en Dios, crean también en mí.” Juan 14.1. Tal vez el mayor abandono que podemos prever, es al mismo Señor Jesús en la Eucaristía porque usted puede tomar la hostia después de haber sido consagrada y destruirla en sus manos. Usted tiene el poder para desacreditarla. Jesús no se defiende a sí mismo. No le pide a los ángeles que lo protejan. Cuando Jesús dice abandono, nos da el ejemplo perfecto, viniendo a la Eucaristía. Por eso deberíamos tener sumo respeto por la Eucaristía. Jesucristo presente en medio de nosotros.