domingo, 6 de abril de 2014
A edificar la iglesia
Un canto de unión y alabanza al Cuerpo Místico de Jesús (la Iglesia).
Somos la Iglesia del Señor
Hermano ven ayúdame
Hermana ven ayúdame
a edificar la Iglesia del Señor!
miércoles, 26 de marzo de 2014
Francisco en audiencia: Un sacerdote que no apacienta el rebaño de Dios ...
El Papa Francisco continúa su catequesis sobre el orden sagrado y pide a todo el mundo católico rezar por sus sacerdotes, para que sea pastores auténticos.
Papa en audiencia: Ni el obispo es el propietario de su diócesis ni el s...
Breve catequesis, realizada hoy, del Papa Francisco dirigido a los Obispos, Sacerdotes y Diáconos, en la que se resalta como uno de los objetivos centrales de su ministerio, el servicio a la comunidad.
viernes, 21 de marzo de 2014
Programación de Servicio de Ventas en la Carpa
Publicamos a continuación la programación del servicio de ventas en la Carpa, preparada por el Padre Alejandro Olivera, quien agradece la colaboración de los integrantes de los diferentes grupos parroquiales.
La imagen corresponde a una fotografía del calendario que aparece en la Secretaría de la Parroquia.
Si desea ampliar la imagen de esta fotografía, ubique el cursor encima de la foto y haga click.
La imagen corresponde a una fotografía del calendario que aparece en la Secretaría de la Parroquia.
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Servicio de los Ministros E. de la Comunión en la Semana Santa 2014
jueves, 20 de marzo de 2014
Para hoy: Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!
Será como un árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!
No así los impíos, no así.
Serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!.
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!
Será como un árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!
No así los impíos, no así.
Serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor!.
lunes, 17 de marzo de 2014
NO SE PODRÁ DAR LA COMUNIÓN A DIVORCIADOS VUELTOS A CASAR - Parte 3.
Continuación de la entrevista al Cardenal Carlo Caffarra, Arzobispo de Bolonia: (Parte final)
- Cada vez con más frecuencia se habla de la relación
entre el confesor y el penitente, así como de una posible solución para el
sufrimiento de quien ha visto fracasar el propio proyecto de vida. ¿Qué piensa
sobre esto?
La tradición de la Iglesia ha distinguido siempre
–distinguido, no separado– su tarea magisterial del ministerio del confesor.
Usando una imagen, podríamos decir que ha distinguido siempre el púlpito del
confesionario. Una distinción que no significa doblez, sino que la Iglesia en
el púlpito, cuando habla del matrimonio, da testimonio de una verdad que no es
ante todo una norma o un ideal. En ese momento interviene con amor el confesor,
que dice al penitente: «Lo que has escuchado en el púlpito, es tu verdad, que
tiene que ver con tu libertad, herida y frágil». El confesor conduce al
penitente en camino hacia la plenitud de su bien. (...) El drama del hombre no
radica en pasar de lo universal a lo singular. Radica en la relación entre la
verdad de su persona y su libertad. Este es el núcleo del drama del hombre,
porque yo con mi libertad puedo negar lo que acabo de afirmar con la razón. Veo
el bien y lo apruebo, y luego hago el mal. Este es el drama. El confesor se
sitúa dentro de este drama, no en el mecanismo universal-particular. Si lo
hiciese inevitablemente caería en la hipocresía y diría: «de acuerdo, esta es
la ley universal, pero como tu te encuentras en estas circunstancias, no estás
obligado». (…) Hipócritamente, el confesor habría promulgado otra ley, al lado
de la predicada en el púlpito. ¡Esto es hipocresía! Qué daño se causa si el
confesor no recordase ya a la persona que se encuentra ante él que estamos en
camino. Se correría el riesgo, en nombre del Evangelio de la misericordia, de
hacer vano el Evangelio de la misericordia. (...) Al final el hombre podría
convencerse de que no está enfermo, y que entonces no tiene necesidad de
Jesucristo. Uno de mis maestros, gran profesor de derecho canónoco, decía que
cuando se entra en el confesionario no hay que seguir la doctrina de los
teólogos, sino el ejemplo de los santos.
© - FOGLIO QUOTIDIANO
Matteo Mateuzzi (intervista al Cardenal Caffarra en Il
Foglio, 15 de marzo de 2014)
El Cardenal Caffarra es arzobispo de Bolonia. Fundó en 1980,
por mandato de Juan Pablo II, el Pontificio Instituto Juan Pablo II sobre el
matrimonio y la familia.
InfoCatólica. Traducción al español.
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