martes, 23 de febrero de 2021

Cómo meditar el Santo Rosario

 Una guía muy convencional o común del rezo del Santo Rosario, nos indica el uso de las cuentas que integran el Rosario y el orden en que se deben hacer las oraciones que lo conforman. Véase ilustraciones que aparecen enseguida. 


1. Hacer el signo de la cruz y rezar el símbolo de los apóstoles o el acto de contrición

2. Rezar el Padrenuestro

3. Rezar 3 Avemarías y Gloria.

4. Anunciar el primer misterio. Rezar el Padrenuestro.

5. Rezar 10 AvemaríasGloria y Jaculatoria.

6. Anunciar el segundo misterio. Rezar el Padrenuestro.

7. Rezar 10 AvemaríasGloria y Jaculatoria.

8. Anunciar el tercer misterio. Rezar el Padrenuestro.

9. Rezar 10 AvemaríasGloria y Jaculatoria.

10. Anunciar el cuarto misterio. Rezar el Padrenuestro.

11. Rezar 10 AvemaríasGloria y Jaculatoria.

12. Anunciar el quinto misterio. Rezar el Padrenuestro.

13. Rezar 10 AvemaríasGloria y Jaculatoria.

14. Rezar la Salve


El Papa Pablo VI dijo que, sin la contemplación, el rezo del Rosario es un cuerpo sin alma y su recitación puede convertirse en una repetición mecánica. El Papa San Pío V nos enseñó que la meditación es simplemente pensar y amar. Les ofrecemos algunas recomendaciones para meditar el Santo Rosario y lograr una oración más profunda que nos lleve a una conversión de vida.

  1. Céntrate en la Palabra de Dios. En el caso del Rosario, el objeto de la meditación son esos pasajes de la vida de Jesús y de la Virgen María que llamamos los misterios (gozosos, luminosos, dolorosos o gloriosos). Concentrados en ellos, podemos entrar en diálogo con la Palabra de Dios e identificarnos con Cristo para dejarnos transformar por él.
  2. Aquieta tu mente. Para meditar el Rosario, ayuda mucho estar en un lugar tranquilo. Además, uno puede necesitar un momento para sosegarse. Al empezar el Rosario con el Credo, el Padrenuestro y las primeras tres avemarías, aprovecha para relajarte y soltar tensiones y distracciones.
  3. Pide la ayuda divina. Mientras rezas las oraciones iniciales pídele al Espíritu Santo que guíe tu meditación para que puedas conocer a Cristo y la voluntad de Dios. Pide la intercesión de la Virgen María.
  4. Enfócate en el misterio. Antes de rezar cada decena, anuncia el misterio que toca. Por ejemplo: “Primer misterio gozoso: La Anunciación”. Crea un espacio para enfocarte en él. Es recomendable hacer un momento de silencio para fijar en la mente la escena y los acontecimientos del misterio. Es muy beneficioso leer el texto bíblico correspondiente. También es útil tener a la vista una imagen que represente el pasaje. Puedes mirarla mientras oras.
  5. Reza mientras contemplas. El Padrenuestro y las diez avemarías sirven como “música de fondo” para tu meditación y te ayudan a adentrarte en ella. Una de las formas de meditar consiste en repasar lentamente los acontecimientos que el misterio presenta. Imagínalos. Deja que tu mente se fije en alguna impresión o en algún suceso en particular para ir profundizándolo. Por ejemplo, en la Anunciación podrías detenerte en las palabras de María: “Hágase en mí según tu palabra”. Sigue meditando con ellas toda la decena.
  6. Observa la actitud. Otra forma de meditar consiste en prestar atención a una actitud que observas en Jesús o en María: cualquiera que sientas importante en ese momento. Por ejemplo, en la Anunciación, podría tratarse de la humildad de Dios que se rebaja para asumir la naturaleza humana. Reza la decena pensando en esa actitud.
  7. Vincula lo contemplado con tu vida. Permite que el  Espíritu Santo traiga a tu mente aspectos de tu vida cotidiana y te muestre en qué medida estás aplicando las actitudes del Señor o de su Madre. En qué medida te pareces a Jesús. Identifícate con el Maestro.
  8. Intercede por otros. Como el Santo Padre Juan Pablo II ha enseñado, la meditación de los misterios del Rosario nos conduce naturalmente a la súplica por otras personas y por las necesidades del mundo. Una vez más, déjate guiar por el Espíritu Santo.

Fuente: http://www.rosarioenfamilia.org.pe/como-meditar-el-santo-rosario/



domingo, 31 de enero de 2021



 

La Parroquia de San Cipriano, en Bogotá D.C., en armonía con las disposiciones de la administración distrital de la ciudad, continúa celebrando la Eucaristía de manera presencial, cumpliendo con los protocolos establecidos de bioseguridad que cumplen tanto los participantes en cada Misa como el sacerdote y ministros que sirven en el altar. Hay un equipo de servidores dedicados específicamente al control y cuidados de los procedimientos de bioseguridad en el templo, lo cual permite adelantar cada celebración de fe en un ámbito de precaución y confianza.

El aforo del templo corresponde a su tamaño y a las normas de distanciamiento entre cada uno de los asistentes. La característica particular de este templo, al tener tres grandes puertas de acceso, permiten de manera permanente una circulación de aire que favorece el ejercicio de la bioseguridad.

El horario de celebraciones es el siguiente:

Lunes a sábado, a las 6:00 pm.

Domingo,  a las 7:00 am, 10:00 am, 12:00 m., 5:00 pm, y 7:00 pm.

Primer viernes del mes, a las 8:00 am.

Primer sábado del mes, Rosario a las 6:30 am y Misa alas 7:00 pm.

Señor de los Milagros, a las10:00 am, 12:00 m y 6:00 pm.

Adoración al Santísimo, primer jueves del mes, 4:30 pm a 5:30 pm.

Se sugiere llegar al templo con anticipación para poder acceder a su ingreso. No se esta requiriendo inscripción previa. Cuando se llena el aforo autorizado, no se permite ingreso adicional de personas.

El día 17 de febrero próximo, con ocasión de ser miércoles de ceniza, habrá un horario especial de celebraciones que se dará a conocer en breve. 

El despacho parroquial atiende lunes, miércoles y viernes de10:00 a, a 12:00 m. y de 2:00 pm a 4:00 pm.

El Oratorio con exposición del Santísimo esta abierto de domingo a domingo, de 8:00 am a 5:00 pm.

Cualquier información adicional que se desee se puede solicitar a los teléfonos 6781288 y 300 2379758.