domingo, 14 de agosto de 2016

Seminario de Vida en el Espíritu

Actualmente se viene realizando los días viernes de cada semana, a partir de las 9:00 a.m., un Seminario de Vida en el Espíritu, convocado por la Comunidad de Oración e Intercesión de nuestra parroquia, bajo la dirección de la Sra. Anita de Laguna, quien tiene una amplia trayectoria de servicio a la evangelización originalmente desde el Minuto de Dios.

La Sra. Anita dirige la Comunidad Pueblo de Dios que tiene más de 100 miembros y realiza seminarios y prédicas en frecuentes retiros espirituales, en diferentes parroquias y lugares de la ciudad.

En la sesión del viernes pasado, luego de un espacio de oración y alabanza de todos los participantes, la Sra. Anita realizó una predicación con base en la Palabra de Dios, contenida en el capítulo 15 del Evangelio de San Juan, relacionada con la vid verdadera.

Algunas de las interesantes reflexiones expresadas por la predicadora sobre este texto, relacionándolo con la vida en comunidad, se destacan en las siguientes frases:
  •  El camino del Señor, para quienes lo seguimos, es un morir permanente a nosotros mismos, para abrirnos a seguir la Voluntad de Dios
  • El grupo comunitario no es de nadie. Es de Dios. Él es quien nos llama a ser parte. No un ser diferente.
  • Oremos. Oremos en todo momento por el grupo comunitario en el que Dios nos ha puesto. Oremos por nuestros sacerdotes.
  • Oremos profunda y con entrega a Dios para pedirle la protección de Colombia, ya que estamos en peligro en diferentes aspectos. Uno de ellos el terrorismo que viene persiguiendo y asesinando sacerdotes y fieles creyentes.
  • Debemos cambiar nuestra manera de pensar para cambiar nuestra manera de actuar. En el versículo 15, 4 el Señor nos dice: "Sigan unidos a mí, como yo sigo unidos a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no esta unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí". Este versículo nos invita a hacernos las siguientes preguntas:
La Sra. Anita predicando con la Palabra de Dios en sus manos...

      ¿Quien soy yo para Dios?
      ¿Donde esta Dios en mi vida?

      Esto nos permite concluir:
      Soy creado por Dios
      Soy salvado por Jesús
      Soy hijo de Dios y así valgo como tal
      Dios no te hizo en serie... te hizo en serio!
      El Señor nos pide que nos amemos unos a otros como Él nos ha
      amado. Unidos al Señor todo será posible.
  • En el versículo 16, el Señor nos dice: "Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Aspi el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre". Es claro que como ramas de un árbol, es decir como sarmientos de una vid, debemos dar fruto en nuestro trabajo como evangelizadores y que podemos contar con la ayuda de Dios Padre en nuestros ruegos y necesidades. ¿Cómo no responder un llamado como éste?
La Sra. Anita, al final de la reunión atendiendo
inquietudes de algunos participantes.


   
     

miércoles, 3 de agosto de 2016

Está ocurriendo ahora!

La ministra Parody pretende imponer en la
educación de los colegios, comportamientos del 
grupo LGTB, que favorecen el descubrimiento 
temprano y las prácticas sexuales, así como el transgenerismo, 
lesbianismo, homosexualismo y comportamiento gay
como algo social y espiritualmente correcto.

El tiempo se agota antes de que sucedan cosas mucho, mucho peores. Entiendan los papás y mamás que DEBEN ACTUAR. No vale sólo quejarse, lamentar cómo está el mundo o preguntar: "¿Hasta dónde hemos llegado?"
¿Para qué quieren que nuestros niños y jóvenes estén confundidos en su identidad sexual, rodeados de marihuana, rebeldes a sus padres, alcoholizados desde temprana edad, adictos a la pornografía, materialistas y consumidores, compulsivos, superficiales e incrédulos, cínicos y blasfemos, obsesionados sólo con su figura física, acomplejados e hipersensibles? ¿Quién los quiere así y para qué?
La respuesta es sencilla: cuando un ser humano llega a esos niveles de fragilidad, adicción y dependencia es un esclavo dócil, que puede ser manejado a base de mentiras y amenazas.
¡DESPIERTA! La guerra no es ni siquiera contra mí o contra ti: es contra los niños. Quieren encadenarlos pronto para tenerlos prisioneros el resto de su vida… y luego en la eternidad en el fuego que no se apaga.



Fr. Nelson Medina, O.P. 

miércoles, 20 de julio de 2016

La casa como hogar y como Iglesia

Hoy es normal hablar de crisis de la familia. Las campañas para reestablecer los valores familiares no consiguen mucho, y las estadísticas presentan resultados alarmantes al respecto. También se constata en muchos casos, aunque no en todos, que la parroquia esta en crisis y que la Iglesia como institución eclesiástica hace grandes esfuerzos a través de sus magisterio para guiar una nueva pastoral en las iglesias domésticas. Una prueba de ello es la exhortación apostólica "Evangelli Gaudium" en la que el Papa Francisco, entre otros múltiples llamados, expresa que "tenemos que reconocer que el llamado a la revisión y a la renovación de las parroquias todavía no ha dado suficientes frutos, en orden a que estén todavía más cerca de la gente, que sean ámbitos de viva comunión y participación, y se orienten completamente a la misión".
En muchos lugares unas nueva forma de ser Iglesia ha despertado la participación de un buen número de personas y ha llamado la atención del mundo entero  sobre su forma de vivir el Reino de Dios, a través de las comunidades eclesiales. El Nuevo Testamento y los escritos paulinos ofrecen abundante fundamento para una eclesiología  de base, principalmente para las iglesias domésticas, o iglesias de la casa o casa iglesia.

 Reunión de la Pequeña Comunidad Filadelfia
Capilla de la Comunidad Paulina

Durante los años del anuncio del Reino, Jesús vivió como misionero ambulante, viajando de aldea en aldea. Lo acompañaban hombres y mujeres. Las casas tuvieron un papel esencial en dicha itinerancia.
Jesús creció en una casa y, cuando empezó a predicar el Reino, se hospedaba en casas de amigos. El nuevo concepto del Reino también se expresa como una familia, la familia de Dios (Marcos 10, 29-30). En fin, se esfuerza por rehacer la casa, el clan familiar. Por eso nos revela el rostro de Dios, no como un rey sino como un padre.
Dirá en el cuarto evangelio: "en la casa de mi Padre hay muchas moradas" (Juan 14,2).
En el evangelio de Marcos, Jesús evangeliza a partir de una casa, seguramente aludiendo a las costumbres de los primeros misioneros ambulantes. En Cafarnaún, al saber que estaba en casa, la muchedumbre acude a Él (Marcos 2, 1-2 y 3,20). Cuando esta en una casa llega su familia natural a buscarlo (Marcos 3, 21. 31-34). La casa es también uno de los lugares de formación de los discípulos (Marcos 7,17 y 9,28).
Un dato muy significativo es el hecho de que Jesús celebró la última cena en una casa, "una sala grande, alfombrada y dispuesta" (Marcos 14,15). En Marcos, la casa es también el lugar de aparición, de la misión y de la ascensión (Marcos 16, 14-20).
En la obra de Lucas, se habla de casas y del templo. No se oponen, "porque el templo es la casa de mi Padre" (Lucas 2,49) El templo es transitorio, porque la comunidad se hace presente en las casas.
El anuncio a María (Lucas 1, 26-38) se da en una casa, mientras el de Zacarías, el hombre sacerdote en el templo, representa la antigua economía. María, la mujer en casa, representa la nueva economia de salvación.
La recuperación de la vida de Zaqueo comienza por una invitación de Jesús: "Hoy tengo que alojarme en tu casa" (Lucas 19,5), y se completa con la contestación: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa" (v. 9).
El nuevo Pentecostés sucede en una casa, cuando "vino del cielo un ruido, semejante a un viento impetuoso, y llenó toda la casa donde se encontraban" (Hechos 2,2).
Los actos comunitarios se celebraban en el mismo espacio, pues "los cristianos partían el pan en las casas y compartían los alimentos con alegría y sencillez de corazón" (Hechos 2,46).
La predicación de los apóstoles se hacía en las casas. "Y día tras día, tanto en el templo como en las casas, no cesaban de enseñar  y anunciar que Jesús es el Mesías" (Hechos 5, 42). Pablo, cuando todavía perseguía a los cristianos, sabía muy bien que las iglesias estaban en las casas, como nos lo testimonia el libro de los Hechos: "Saulo, por su parte, se ensañaba contra la Iglesia, entraban en las casas, apresaban a hombres y mujeres, y los metían en las cárceles" (Hechos 8,3).
En el evangelio de Lucas, la presencia de Jesús, en casa de Marta y María anticipa la futura Iglesia doméstica (Lucas 10,38).
El matrimonio Prisca y Aquila, muy conocido también en los Hechos de los Apóstoles, tuvo una participación fundamental en las misiones. Su casa sirvió para fundar iglesias en Corinto, Éfeso y Roma. Por ese motivo Pablo escribe en Romanos 16, 3-5 "Saludad a Prisca y Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, quienes por salvar mi vida se jugaron la suya. Y no solo tengo que agradecérselo yo, sino todas las iglesias de procedencia pagana. Saludad también a la Iglesia que se reúne en su casa". Otros textos testimoniales sobre este tema son 1 Cor 16,19 y Flm 2.
Un texto significativo es el de Col 4,15: "Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfa y a la iglesia que se reúne en su casa". Además de ser otro ejemplo de Iglesia doméstica, hay una mujer dirigiendo una de esas comunidades. Nada impide que en aquella época las mujeres lideraran iglesias, como era el caso de Lidia, Prisca, Febe, Junia y otras. Vemos así la importancia que tuvieron las iglesias domésticas en el cristianimo primitivo. Pero ese concepto se ha ido diluyendo ante el surgimiento de la gran Iglesia. Hoy, con las pequeñas comunidades eclesiales, se está recuperando una práctica tan antigua como el propio cristianismo.
Aunque hoy no existe la gran familia patriarcal, el nuevo modelo basado en las redes de amigos, favorece una aproximación al concepto bíblico de la casa. Las personas de hoy, al igual que las de antes, carecen de afecto de otras personas y solo las relaciones humanas próximas y cercanas pueden satisfacer esa necesidad, máxime si hace en un entorno de espiritualidad. La fidelidad a la intención de los Apóstoles y del propio Jesús nos invita a recuperar el concepto de la casa como hogar y de experiencia comunitaria de Iglesia.
Quizá lo que explica en parte, el desmoronamiento de la familia y su alejamiento de Dios, en algunos casos, radica en que es común dentro de las casas familiares, el que no se celebra la vida comunitaria de fe y así, los hijos no encuentran ese referente de vida en el espíritu de sus padres y moradores. 
El templo de la parroquia es igualmente la casa de Dios. Es el lugar donde se administran y reciben los sacramentos, entre ellos muy especialmente la Eucaristía y la catequesis pre-sacramental. Pero, mientras la acción pastoral de la Iglesia no se extienda a los hogares, a las casas y a los sitios donde la gente trabaja, estudia y realiza sus ocupaciones, el llamado de la Evangelli Gaudium" continuará resonando en la conciencia de todos los cristianos, para conformar una Iglesia unida verdaderamente en torno a la misión. El numeral 171 de la Evangelli Gaudium nos refuerza la convicción de un trabajo conjunto de ministros ordenados y laicos en este propósito.

domingo, 10 de julio de 2016

miércoles, 6 de julio de 2016

Duro Mensaje del Padre Pedro Nuñez y Frank Morera a Criticas Protestantes





Una respuesta con fundamento bíblico del Padre Pedro Núñez y del Predicador Laico Frank Morera a quienes hoy persiguen la fe cristiana y a la Iglesia Católica.

domingo, 3 de julio de 2016

MIENTRAS EL MUNDO GIRA - Dominio de Si Mismo – Garantía de Paz





Uno de los temas esenciales para todo hombre o mujer, hoy en día, es cómo mejorar hasta alcanzar el dominio de sí mismo. Cuantos errores, dolor en otras personas y destrucción de nuestra vida personal, familiar, comunitaria  y profesional se causa por una falta de control personal de nuestros actos. En este vídeo, el Padre Willie Peña, nos hace una análisis muy interesante sobre esta problemática y la manera de superar todos los impulsos que nos alejan de aquello que realmente queremos ser.



Una sugerencia adicional: separa el tiempo adecuado para ver y escuchar la charla que Monseñor Peña aquí nos hace.

lunes, 20 de junio de 2016

La masacre en Orlando y la Ley del mar y la ola - Primera parte

Por: Fray Nelson Medina O.P.

El discurso políticamente correcto, con motivo de la masacre del sábado 11 de junio de 2016 en la ciudad de Orlando, Florida, va más o menos de la siguiente forma:
Estamos frente a un ataque homófono que demuestra hasta dónde son profundas las raíces de la intolerancia en tantas partes. Mientras enviamos un saludo de condolencia a los heridos y a las familias de las víctimas, debemos asegurarnos de hacer más difícil el acceso a las armas, debemos mejorar nuestros servicios de inteligencia antiterrorista y sobre todo debemos insistir por todos los medios en la construcción de una sociedad incluyente en la que estos actos resulten imposibles. Ello supone inculcar a todos, desde la más temprana edad, el mensaje de la tolerancia hacia todas las orientaciones sexuales, y supone castigar duramente todo discurso homófono, venga de donde venga, con especial atención a las religiones, y sobre todo al cristianismo.
Tal es el mensaje que, con algunos adornos de más o de menos, han enviado los líderes que el mundo padece actualmente, incluyendo a la reina Isabel II, David Cameron, Francois Hollande, y por supuesto Barack Obama. Las naciones se unen para “pagar tributo,” como si se tratara de héroes, a las víctimas del espantoso crimen que segó sus vidas el pasado 11 de junio. De modo que en la zona exclusiva de Soho, en Londres, se observa con piedad laicizada un minuto de silencio; la torre Eiffel se viste del secuestrado arco iris, en Sídney se celebra un secularizada vigilia por las víctimas, y así sucesivamente.
Por supuesto, la irracionalidad y brutalidad de una matanza semejante están fuera de cuestionamiento. Nada puede justificar un acto de agresión que alcanza a acercarse a lo que se hace con tantos fetos humanos antes de nacer. Se trata de un crimen perpetrado y realizado con frialdad, crueldad y altísima sevicia que despierta indignación, asco y repulsa en todos. Eso está claro.
Quien desee quedarse con la versión políticamente correcta, puede parar aquí su lectura. El que quiera seguir, que lo haga asumiendo el riesgo de leer cosas que le pueden cuestionar.



Asumo que si Usted siguió leyendo lo hizo bajo su responsabilidad.
Quiero referirme aquí a la teoría del mar y la ola, que con otros nombres puede ser conocida en otras partes. Es una teoría fundamentalmente propia de la estadística, de los resultados aleatorios y de la distribución normal descrita en la “campana de Gauss.” No tiene que ver con homofobias, homofilias o islamismo radical pero ciertamente ayuda a entender los fenómenos de radicalización y su prevención real. Se puede aplicar a las acciones extremas propias del arte, la política o los medios de comunicación, con pocas variantes.
La idea fundamental es esta: si estamos frente a un mar encrespado las crestas de las olas y los “valles” entre las olas alcanzarán distintas alturas, las primeras por encima y las segundas por debajo de lo que sería el mar en calma.
Dos cosas hay que observar aquí:
(1) Cuanto más altas son las olas, más profundos son los valles. Traducido: toda radicalización engendra la radicalización contraria y en cierto modo la alimenta.
(2) Cuanto más agitado esté el mar, mayores serán tanto las olas como los valles entre ellas. Si el mar está excesivamente agitado veremos actos de particular brutalidad y crueldad. No sabemos en dónde se levantará esa ola gigantesca pero sí sabemos que sucederá.
Sobre esta mínima base teórica uno puede intentar aplicaciones a la realidad social. Pero hay aplicaciones superficiales y aplicaciones más profundas.
Una aplicación superficial es la de la tolerancia “liviana” (light) que considera que todo consiste en que nadie condene a nadie, o que nadie se meta con nadie. El engaño aquí es creer que el lema “viva y deje vivir” aquieta los mares, impide el surgimiento de extremismos, y por consiguiente es un recurso eficaz contra los terroristas.
Lo que no ve la tolerancia light, que es la que tristemente caracteriza cada vez más a la sociedad occidental, es que para hacer aceptable su mensaje estos tolerantes son espantosos dictadores. Por ejemplo: para quitar de en medio al cristianismo, que con su mensaje moral es un obstáculo para la ideología de género, se multiplican los mensajes cristianófobos, con burlas a la Cruz, a la Virgen, o a la Eucaristía.
Otro ejemplo: para inculcar su “tolerancia” en las escuelas, los adalides de esta ideología proponen que los niños y niñas se vean expuestos desde la más tierna edad a las expresiones homosexuales, transexuales y bisexuales, con amplio material gráfico y abiertas invitaciones a pasar de lo teórico a lo práctico (¿recuerdan la escuela en Bélgica que simuló el matrimonio de dos niños varones?).
Otro ejemplo: para predicar esta “tolerancia” hay que encarcelar al Cardenal Cañizares porque se ha atrevido a predicar lo que dice el Nuevo Testamento.
Otro ejemplo: para que la “tolerancia” sea ciudadana, hay que llenar de espectáculos homosexuales y de travestis toda una ciudad, incluyendo barrios residenciales, de modo que los papás que no están de acuerdo con este modo de pensar deben irse de sus casas ese día o dejar que sus hijos vean lo que los papás consideran simplemente burdo, grotesco y vulgar. Pero los sentimientos de esos papás no importan. Estamos imponiendo tolerancia y los que no estén de acuerdo han de ser castigados sin tolerancia alguna.
Uno se da cuenta que la tolerancia “light” de “viva y deje vivir” significa simplemente que un grupo se arroga ser dueño de la verdad y desde su alta cátedra vocifera: vamos a imponer lo que nosotros creemos que debe ser la sociedad y nos burlaremos, humillaremos, señalaremos, amordazaremos, acusaremos y perseguiremos a los que no estén de acuerdo con nosotros.

Es terriblemente decepcionante intentar un diálogo con los detentores de la verdad propia del pensamiento único actual: lo único que se logra es un chorro de insultos, de los cuales los tres más leves y todavía publicables son: Homófobo, inquisidor y medieval. Es lo único que sale de la tolerancia “light.”