lunes, 2 de diciembre de 2013

Francisco: La fe no es un hecho privado


Ciudad del Vaticano (AICA): “Hay ‘poderes mundanos’ que quisieran que la religión fuera ‘algo privado’. Pero a Dios se lo adora hasta el final con confianza y fidelidad. Los cristianos que hoy son perseguidos son el signo de la prueba como un preludio de la victoria final de Jesús, afirmó el papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada este jueves, 28 de noviembre, en la capilla de la Casa Santa Marta.

“Hay ‘poderes mundanos’ que quisieran que la religión fuera ‘algo privado’. Pero a Dios se lo adora hasta el final con confianza y fidelidad. Los cristianos que hoy son perseguidos son el signo de la prueba como un preludio de la victoria final de Jesús, afirmó el papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada este jueves, 28 de noviembre en la capilla de la Casa Santa Marta.

En la lucha final entre Dios y el mal, que la liturgia de final de año propone en estos días, hay un gran peligro, que el papa Francisco llama "la tentación universal". La tentación de ceder a las adulaciones de quien quisiera vencer sobre Dios, creyéndose mejor que quién cree en Él. Pero precisamente quien cree tiene una referencia clara donde mirar. Es la historia de Jesús, con las pruebas sufridas en el desierto y después las tantas soportadas en su vida pública, con insultos y calumnias, hasta el extremo de la Cruz, donde el príncipe del mundo pierde su batalla delante de la Resurrección del príncipe de la paz.

El papa Francisco habló de estos pasajes de la vida de Cristo porque –explicó- en la agitación final del mundo, descrito en el Evangelio, lo que está en juego es más alto del drama representado por las calamidades naturales.

Así, Francisco afirmó que "cuando Jesús habla de estas calamidades en otro fragmento, nos dice que habrá una profanación del templo, una profanación de la fe, del pueblo: será la abominación, será la desolación de la abominación. ¿Qué significa esto? Será como el triunfo del príncipe de este mundo: la derrota de Dios. Él parece que en ese momento final de calamidad, vendrá sobre este mundo, será el dueño del mundo".

Eh aquí el corazón de la "prueba final": la profanación de la fe. Que además es muy evidente -observa el Papa- de lo que sufre el profeta Daniel, en la primera lectura: echado a la fosa de los leones por haber adorado a Dios en vez de al rey. Por lo tanto, "la desolación de la abominación" -reitera Francisco- tiene un nombre preciso, "la prohibición de adoración".

De este modo explicó el santo padre: "no es permitido hablar de religión, porque sería algo privado ¿no es así? De esto públicamente no se habla. Los signos religiosos se eliminan. Se debe obedecer a las órdenes que vienen de los poderes mundanos. Se pueden hacer muchas cosas, cosas bonitas, pero no adorar a Dios. Prohibición de adoración. Este es el centro de este fin. Y cuando llega a la plenitud -al 'kairos' de esta actitud pagana, cuando se cumple este tiempo - entonces sí, vendrá Él: 'Y verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y gloria'. Los cristianos que sufren tiempos de persecución, tiempos de prohibición de adoración son una profecía de lo que nos sucederá a todos".

También, concluyó el Papa, en el momento en el que los "tiempos de los paganos se han cumplido", es el momento de levantar la cabeza, porque está 'cerca' la 'victoria de Jesucristo'.
Y así finalizó el Santo Padre: "no tenemos miedo, Él solamente nos pide fidelidad y paciencia. Fidelidad como Daniel, que fue fiel a su Dios y adoró a Dios hasta el final. Y paciencia, porque los cabellos de nuestra cabeza no caerán. Así lo prometió el Señor. Esta semana nos hará bien pensar en esta apostasía general, que se llama prohibición de adoración y preguntarnos: '¿yo adoro al Señor? ¿yo adoro a Jesucristo, el Señor? ¿O un poco mitad y mitad, hago el juego del príncipe de este mundo?' Adorar hasta el final, con confianza y fidelidad: esta es la gracia que debemos pedir esta semana".+

domingo, 1 de diciembre de 2013

Comunidad en movimiento...

Hoy, 1 de diciembre de 2013, la comunidad parroquial de San Cipriano celebramos nuestro Bingo-Bazar Pro-templo, en medio de un día nublado pero en el que la Voluntad Divina nos apoyó con un tiempo un poco frío pero con escasa lluvia.

Bajo la animación de nuestro párroco el Padre Alejandro y el Diácono Jaime Montealegre, los diferentes grupos pastorales y ministerios trabajaron en la organización y desarrollo de un evento de integración social al que asistieron números miembros de nuestra comunidad parroquial. Es de destacar la participación activa de los diferentes laicos comprometidos de San Cipriano, que permitió efectuar una oferta variada de productos comestibles, presentaciones artísticas de un grupo de personas mayores y un grupo de danza de jóvenes, así como cantantes y el grupo coral Ángelus, que bajo el entusiasmo de José Segura como maestro de ceremonias, hicieron de esta jornada una experiencia grata de convivencia comunitaria.

Parte central de este programa fue la realización de un Bingo en el que se efectuaron varios juegos y uno principal con un premio mayor de $500.000 en efectivo.

La aplicación de los fondos recaudados esta dirigida a la financiación de las obras en curso de remodelación del templo, de las cuales en primera instancia esta la instalación de un cielo raso en dry wall , reubicación del Baptisterio, el Coro, el Sagrario, remodelación total de la sede en el altar y proyección de un oratorio para exposición permanente del Santísimo.

incluimos algunas fotografías del evento parroquial.

Danza de estilo republicano

La mesa de postres

Marina Lombana, Gilma Valenciano, Marcos Tuberquía y Olga de León

Grupo de danza juvenil contemporánea

Grupo de danza de personas mayores
bailando música del altiplano cundi-boyacense

El Diácono Jaime Montealegre y su señora en
el sitio asignado "al Banco" del Bingo-Bazar.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EVANGELIO San Mateo 24, 37-44. domingo 1 de diciembre


Avanza obra de remodelación del templo

Bajo la dirección de obra de un arquitecto autorizado por la Arquidiócesis de Bogotá, avanza la obra de remodelación del templo de San Cipriano, cuya culminación de la primera etapa esta prevista para mediados del mes de diciembre próximo.

El primer objetivo de esta remodelación proyectada por la administración anterior de la Parroquia, a cargo de los Misioneros de los Santos Apóstoles, es instalar el cielo raso en dry-wall, lo que generó la ocasión de concebir obras adicionales que se ejecutarán en etapas posteriores. Entre ellas están la rotación y traslado de la pila bautismal al actual sitio del coro y viceversa: el coro al antiguo espacio del baptisterio. Se proyecta reubicar la sacristía en el espacio actual del despacho parroquial, y en el espacio de la sacristía acondicionar un oratorio para exposición permanente del Santísimo.

Dentro de la obra actual se remodelará la sede con todo su mobiliario complementario para los concelebrantes, ministros y monaguillos.

 
La realización de estos trabajos ha significado como es natural un trabajo operativo dispendioso, en materia de aseo diario, movilización de las sillas, desarmado de la sacristía anterior, movilización frecuente de andamios y materiales, que han puesto a prueba a todos los fieles que asisten a las Eucaristías para acomodarse en medio de tal situación. Es de destacar que todas las Eucaristías se continúan realizando en los horarios establecidos y la asistencia a las celebraciones se han mantenido en sus niveles acostumbrados. Todo esto ha venido siendo posible gracias al apoyo de la comunidad que continúa donando láminas de dry-wall para el cielo raso y participando en la ofrenda periódica con generosidad.

 
El próximo 1 de diciembre se realizará un Bazar Pro-Templo, en el cual se jugarán varios sorteos de Bingo con atractivos premios en dinero efectivo y en especie. La comunidad en general de laicos comprometidos   y la feligresía apoyan con entusiasmo este proyecto. Los esperamos para compartir todos el próximo domingo, entre las 7:00 a.m. y las 5:00 p.m. Habrán deliciosos platillos para desayunar, almorzar y darse gusto con los postres y bebidas.                                    

Homilía del Papa de clausura del Año de la Fe: «Cristo es el centro de l...



Con motivo de la clausura del Año de la Fe, el Papa Francisco  hace esta homilía en la que nos invita a vivir a Cristo en nosotros, como el centro de la creación, del pueblo y de la historia.

sábado, 16 de noviembre de 2013

ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL


Por: Juan Antonio Bengoetxea (Diócesis de Bilbao)

INTRODUCCIÓN:            

                Uno de los problemas más complejos a abordar en nuestra sociedad es el del “acompañamiento espiritual” a las personas.

                ACOMPAÑAR es “estar o ir en compañía de alguien”, participando e intercambiando sentimientos, deseos, esperanzas, preocupaciones... Para que este acompañamiento sea “efectivo” es necesario, antes que nada, que nos hayamos metido con profundidad en nuestra propia historia, la hayamos personalizado... Así es más fácil “comunicar la propia interioridad” y “sumergirnos en la de los demás”. Se facilita el diálogo, la escucha, la comprensión..., la esperanza compartida... y se llega a la empatía.

1.- EL ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL EN GENERAL

                Creo que podemos decir que el “acompañamiento espiritual” es el recorrido que dos o más personas hacemos juntas en el camino de nuestras vidas, ayudándonos:

§  A “descubrir en nuestra interioridad, en lo más íntimo de nuestro ser “los valores humanos que comportamos o poseemos”, ya que la dimensión espiritual es, antes que nada, lo más específicamente humano. Descubrir lo que de armonía, paz, bien, valor, verdad, justicia, amor, ternura, capacidad de diálogo, escucha, respeto, sentido de la vida, conciencia de nuestra dignidad personal... También del sentido último de las cosas y de la misma vida..., de la transcendencia...

 
§  Pero también descubriremos ese otro yo o nosotros/as que se manifiesta en el egoísmo, rencor, desprecio hacia los otros, orgullo, ira, envidia, creernos superiores y que nos bastamos solos... La conversión que nos ha pedido vivir el “texto bíblico” anunciado en la oración que hemos hecho al comienzo, podríamos formularla así: “MIRATE A TI MISMA/O  ANTES DE EMITIR UN JUICIO SOBRE LOS DEMAS”.

§  Así es la complejidad de nuestra personalidad, pero debemos aceptarnos y amarnos como somos, potenciando los valores, lo positivo, lo que nos ayuda al acompañamiento, a convivir y compartir la vida con los demás y, al mismo tiempo, corrigiendo lo negativo para evitar barreras en la relación y acompañamiento. Nunca debemos olvidar que ambos aspectos pertenecen a nuestra vida interior o espiritual. Nos ayudará a ser humildes y auténticos “servidores” de las personas con las que hacemos el recorrido de nuestra vida.

 
§  A descubrir en nosotros la presencia de Dios, la fuerza del Espíritu del Señor Jesús. Y debemos anunciar y compartir con los demás este hecho, esta realidad tan profunda en nuestra vida cristiana.

§  En nuestra historia como personas, en nuestra biografía, en los acontecimientos personales, familiares, laborales, sociales, políticos, eclesiales... tiene lugar el encuentro con el Dios de Jesucristo. La vida, el mundo en que vivimos, nuestras esperanzas y desesperanzas, nuestros logros y fracasos, nuestra salud y enfermedad, nuestros gozos y sufrimientos... no son solo “lugar de encuentro sociológico de Dios con el hombre y la mujer” sino “lugar de encuentro teológico, liberador y salvífico de Dios con nosotras/os, con la humanidad toda”.

2.- EL ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL AL “ENFERMO”

§  Aquí el acompañamiento tiene un “matiz especial”. Se trata de estar, de ir... “en compañía” de quien camina en su vida “marcado por la enfermedad” y en situación de una gran necesidad de “comunicarse”, de “decir” sobre él o ella, en situación de un deseo profundo de que alguien “empatice” con lo que le ocurre y vive. Esto nos exige ¡escucha, silencios, atención a su comunicación y situación interior y exterior!...

§  Debemos tener presente, y más en nuestra sociedad hoy, en nuestros pueblos (hogares, residencias) y hospitales, que el acompañamiento, el recorrido con personas enfermas y con sus “familias”... lo vivimos con gente cristiana católica, con cristianos/as pertenecientes a otras Iglesias, con gentes de otras religiones e incluso con gente indiferente o no creyente, todos ellos y ellas hermanos/as que sufren. Y debemos acercarnos  a todos y saber acompañarles desde las circunstancias en que viven con amor, cariño, cercanía, respeto... ofreciendo nuestro acompañamiento a todos por igual, sin distinciones.     Detectando sus necesidades y caminando con ellos y ellas, debemos intentar “eliminar el sufrimiento innecesario”, luchar contra el sufrimiento “injusto y evitable”, mitigar en lo posible el sufrimiento “inevitable”... Se trata lograr en nuestro acompañamiento que la persona enferma  “viva de manera digna y apropiada” en relación sana consigo, con su familia..., con los demás, con el mundo...

§  Cuando la enferma/o es cristiana/o que vive la FE en JESUCRISTO de manera más o menos profunda –pero que la vive- debemos ayudarles a descubrir a DIOS presente en su situación de enfermedad, de dolor,  de derrumbamiento moral en muchos momentos, de esperanza  y optimismo en otros, de intuir incluso la cercanía de la muerte... Dios acompaña, padece-con el enfermo/a... Es el servicio que realizamos desde la Pastoral Social y como miembros de la Iglesia, como expresión de “la misión de la comunidad eclesial” que no es otra que la del mismo Jesús: EVANGELIZAR, ANUNCIAR EL REINO DE DIOS”.  Y siempre debemos recordar que tendremos capacidad de evangelizar si dejamos que el Espíritu de Jesús actúe en nosotros, y si primero o al mismo tiempo somos capaces de aceptar que  el enfermo y enferma, su familia... también “nos evangelizan” desde sus valores humanos y desde su fe cristiana...

§  Es acompañar también desde nuestra fe cristiana y desde nuestra condición de discípulas/os de Jesús, comunicando, anunciando de forma explícita y testimonial a Jesús de Nazaret que sana y salva, de tal manera que la persona enferma pueda sentir al resucitado como el gran compañero en su andadura. Para caminar junto al enfermo/a, acompañándole en sus sentimientos, esperanzas, sufrimientos, dolor... desde una presencia acogedora, de escucha, de diálogo, de empatía... debemos hacerlo “en el nombre del Señor” y desde el amor profundo a la persona que sufre..

El que acompaña “no dirige” sino que “camina al lado”; no “impone” sino que “insinúa”; no “aconseja”, sino que “discierne en común”. “QUIEN SABE ACOMPAÑAR  GENERA SALUD.

Nota: En el momento actual en que necesitamos mucho acompañamiento pastoral y espiritual, publicamos la primera parte de este ensayo cuyo texto completo puede conocerse en:

Encuesta a Ministros extraordinarios de la Comunión

 
En la mañana de hoy sábado 16 de noviembre, atendiendo convocatoria de Mons. Alirio López A., ministros extraordinarios de la comunión de varias parroquias de Bogotá, nos hemos reunido en el templo de la Parroquia Dei Verbum en el barrio Puente Largo, para realizar un espacio de oración inicial del Santo Rosario y posteriormente atender la respuesta y diligenciamiento de una encuesta, diseñada especialmente para obtener información y conceptos de ministros extraordinarios de la comunión.

El formulario de la encuesta integrado por 98 preguntas, casi todas ellas con opciones cerradas de respuesta múltiple, ofrecen la posibilidad a los autores de la investigación, el conocer el nivel de identificación, compenetración, servicio y significado que el ejercicio de dicho ministerio representa para quienes lo ejercen.