lunes, 23 de marzo de 2015

La Palabra de Dios para hoy martes 24 de marzo de 2015


Reflexión:

En esta Palabra, el Señor nos vuelve a hacer un llamado a la conversión, al arrepentimiento de nuestros pecados y a la reconciliación con Él mediante la confesión. Dios no comulga con el pecado pero si con el perdón, porque Él es amor y misericordia con todos los que acuden a Él. EN este Evangelio el Señor nos recuerda con insistencia que los que no renuncien a su pecado, por más que busquen a Dios, no podrán estar con Él. Pedir perdón no es un acto sólo para los perversos, sino también para los humildes y sencillos de corazón.

Si nuestro propio autoconcepto es que carecemos de humildad y sencillez de corazón, debemos convencernos que esforzándonos por cultivar estas dos virtudes, seremos poco a poco y cada vez más, gratos a los ojos del Señor. Debemos alimentar nuestro corazón y nuestro entendimiento de todo lo que nos disponga en mejor forma y actitud frente a Jesús. La fe es una Gracia divina que debemos implorar al Creador, abriéndonos a la acción del Espíritu Santo en nosotros.


Para lograr esta apertura a la Gracia de la fe, es necesario practicar la oración diariamente, como ocasión de comunicación con Dios, para alabarlo, bendecirlo y poner en divinas manos nuestras debilidades, nuestros errores y suplicar su perdón a través  del Sacramento de la Reconciliación. No dejes para después este paso. Hoy tienes vida y tiempo. Mañana nadie lo sabe qué sigue, qué viene. Que esta Semana Santa sea un espacio de acercamiento al Señor y de meditación del Amor de Dios por cada uno de nosotros, expresado a través de la donación de su Hijo Jesucristo, para nuestra redención del pecado.