jueves, 16 de febrero de 2017

La Vicaría de San Pedro se dividirá en dos

Febrero 16 de 2017 - OAC 

Después de un estudio sobre la magnitud de la población en esta vicaría y buscando la mejor forma para  evangelizar a más de un millón de habitantes de esta zona de Bogotá, se decidió dividir esta vicaría en dos. La nueva tendrá por nombre “Santa Isabel de Hungría” o “Padre Misericordioso”, asunto que está por definirse.
La vicaría de San Pedro es muy grande, comprende la localidad de Usaquén, la parte alta de la Autopista Norte a los cerros orientales donde se ubican 30 parroquias. También cubre una parte de la localidad de Suba, donde se encuentran otras 26 parroquias. En total son 56 parroquias con igual número de párrocos, 11 arciprestazgos y 15 presbíteros más que son los vicarios parroquiales.
Los niveles socioeconómicos que habitan esta vicaría son los estratos 3 al 6, sin embargo, en los cerros nororientales se encuentra una población vulnerada con altos índices de pobreza, desempleo e inseguridad. Situación que no ha impedido la evangelización y el trabajo de los párrocos, la mayoría de ellos  con edad promedio de 40 años, cargados de experiencia, sensibilidad social y fraternidad en el pastoreo.
Algo particular dentro del trabajo diario de la vicaría de San Pedro es el gran número de personas que colaboran como ministros extraordinarios de la comunión, son 1.127, quienes sirven con amor y compromiso. También ayudan en este pastoreo 52 diáconos permanentes adscritos a las parroquias.
Así mismo, existe en esta comunidad, una sensibilidad muy grande por la palabra de Dios, lo que se conoce como las “Escuelas Bíblicas”, lugares de formación para los laicos, con asistencia de más de 700 personas en promedio cada semana.

Unidad Pastoral

Paralelo a la misión que desarrolla la vicaría en estas zonas de la ciudad capital  se destaca el trabajo de 30 centros de culto de comunidades religiosas que poco a poco han ido abriendo sus puertas y templos para colaborar con las eucaristías dominicales. Labor que hacen con mucha dignidad, ofreciendo facilidades para los feligreses y  sobretodo con una gran misión de servicio.
Ligado a esta colaboración se encuentra la implementación del Plan E de la Arquidiócesis de Bogotá; en los últimos 3 años esta Vicaría ha realizado un trabajo fuerte, se han abierto espacios de renovación pastoral y de  evangelización donde los jóvenes han jugado un papel importante. “Los sacerdotes que aquí trabajan tienen claro que este Plan de Evangelización es una herramienta, un instrumento y  un medio para renovar toda la vida pastoral y por ende a la Iglesia Arquidiocesana”, ratificó monseñor Ojalvo, Vicario Episcopal Territorial de San Pedro.


Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones OAC 

jueves, 26 de enero de 2017

Dos creadores y animadores de Pequeñas Comunidades


San Timoteo,  su nombre significa: "Tengo un gran respeto a Dios." Nació en Listra, Licaonie (Asia Menor), de padre griego y madre judía. Se sabe de él gracias a las tres epístolas del apóstol San Pablo. Desde muy temprana edad fue instruido en las Sagradas Escrituras. Se cree que su madre Eunice, su abuela Lois y él mismo abrazaron el cristianismo y se hicieron bautizar durante la primera visita de San Pablo a Listra.
Cuando Pablo regresó a ese lugar, en su segundo viaje misionero, los cristianos de allí le dieron maravillosas recomendaciones acerca de Timoteo. Entonces Pablo le impuso las manos y le confió el ministerio de la predicación. Así, el apóstol lo escogió como colaborador, gran amigo y compañero de misiones –que fueron muchas veces difíciles y confidenciales, y, en adelante lo consideró siempre como un hijo suyo. En la segunda carta a los Corintios, el apóstol se refiere a él como: "Timoteo, mi hijo amado" (1 Corintios); y lo llama de la misma manera en las dos cartas que le escribió a él.
En efecto, los encontramos a ambos juntos en la primavera del año 50 al otoño del año 52: en Éfeso, Jerusalén, Roma, Frigia, Galacia, Macedonia, Tesalónica y Corinto. Más tarde, San Pablo le escribirá recordándole lo buena que fue su familia: "... Que esa fe se conserve en ti, ya que desde tu más tierna edad te hicieron leer y meditar las Sagradas Escrituras" (1 Tim. 1:5; 4:14).



Ciertamente, la familia de Timoteo experimentó abundantes gracias de conversión y crecimiento espiritual durante la estadía de Pablo y Bernabé en su casa. Allí les ocurrió a los dos predicadores que tras la curación de un hombre tullido, realizada por medio de Pablo, la gente de aquella región los confundió con dioses disfrazados de hombres. Entonces quisieron adorarlos y ofrecerles sacrificios. Por su parte, Pablo, al darse cuenta, les aclaró que eran tan sólo criaturas igual que ellos. Entonces los judíos incitaron al pueblo contra Pablo y Bernabé. Apedreándolos, los dejaron casi muertos, pero los cristianos los condujeron a la casa de Timoteo, en donde fueron atendidos.
Para el año 53, Pablo envía a Timoteo a las Iglesias de Macedonia y de Corinto. Trabajaron juntos nuevamente los años siguientes en Macedonia, en el Peloponeso y en la Tróada. Y cuando Pablo les escribe a los romanos, desde su prisión, les menciona que lo acompaña Timoteo, su fiel discípulo.
La primera carta que le escribió S. Pablo a Timoteo fue en el año 65, desde Macedonia; y la segunda, desde Roma, mientras se encontraba preso, aguardando su ejecución. En una de las cartas del apóstol a Timoteo, le dice: "Que nadie te desprecie por tu juventud. Muéstrate en todo como un modelo para los creyentes, por la palabra, la conducta, la caridad, la pureza y la fe" (2 Tim. 2). En otro pasaje, el apóstol desciende a detalles prácticos como la recomendación de que no tome sólo agua sino también un poco de vino, debido a los continuos malestares estomacales de Timoteo (Cf. 1 Tim. 5:23). Desde su encuentro con Pablo, siguió su itinerario apostólico; lo acompaña a Filipos y a Tesalónica.

Después los encontramos juntos en Atenas, en Corinto, en Éfeso y finalmente en Roma durante el primer cautiverio de Pablo. Fue un infatigable “viajero enviado” por el apóstol de las Gentes, y mantuvo los contactos entre Pablo y las jóvenes comunidades cristianas fundadas por él.

A menudo le llevaba las cartas y le daba noticias respecto de las mismas comunidades. Entre el 63 y el 66, cuando recibió la primera carta que le envió Pablo, Timoteo era el jefe de la Iglesia de Éfeso. Desde Roma Pablo le escribió una segunda carta, invitándolo a visitarlo antes del invierno. Es conmovedora la petición del anciano apóstol al “hijo” Timoteo, para que le llevara el abrigo que había dejado en Tróade, pues le servía para el frío en la cárcel de Roma. Timoteo estuvo presente en el martirio de Pablo.
El historiador Eusebio cuenta que S. Pablo nombró a Timoteo primer obispo de la Iglesia de Éfeso. Allí, Timoteo fue apaleado y apedreado por el emperador Diocleciano, ya que se oponía a un festival pagano en honor de Diana. Así pues, recibió la corona del martirio en el año 97.
Los restos de S. Timoteo se encuentran en la Iglesia de los Apóstoles en Constantinopla; y, según la tradición, los fieles reciben grandes favores cuando rezan a sus pies.

San Tito, obispo. Año 96.
Tito fue amigo y discípulo de San Pablo y lo acompañó en muchos de sus viajes. Su nombre significa: defensor. A diferencia de Timoteo, cuando se conocieron, Tito ya había abrazado la fe. Tito se convirtió en secretario del apóstol, y éste, a su vez, puso en Tito toda su confianza, tanto, que se ha llegado a decir que fue su discípulo más querido; Pablo lo envió para que procurara que los creyentes cumplieran lo que les había dicho en sus cartas. Tito acompañó a Pablo y a Bernabé al Concilio de Jerusalén, en donde S. Pablo le impidió dejarse circuncidar.

El apóstol de los gentiles –S. Pablo– lo nombró obispo de la isla de Creta y le dirigió una carta en donde le señala las cualidades que deben tener los sacerdotes. Después Tito fue a Roma donde su Maestro, que lo mandó probablemente a evangelizar a Dalmacia, en donde todavía hoy está muy difundido su culto. Según la tradición Tito murió en Creta, ya de avanzada edad y en calidad de obispo, en el año 96.

lunes, 23 de enero de 2017

De Mons. Juan Vicente Córdoba - Obispo de Fontibón

Se publica a continuación una intervención de Monseñor Córdoba, en el canal de televisión EWTN, de la Iglesia Católica de Estados Unidos y que se ve en el mundo entero, sobre la orientación misionera de nuestra Iglesia que actualmente se viene comunicando en nuestro país.

Realmente, corresponde íntegramente en su contenido a lo expuesto por el Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Evagelii Gaudium, que no obstante haber sido publicada en noviembre de 2013, aún es una orientación que esta en proceso de hacerse vida en muchas parroquias, debido a que, como muy bien lo plantea el Plan E de la Arquidiócesis de Bogotá, se requiere de un gran cambio de paradigma y de una Iglesia puesta en salida para ir al encuentro -en las comunidades barriales e industriales- de los que desean encontrar un camino para hacer de su vida una experiencia trascendente y con pleno significado.

Las Pequeñas Comunidades de laicos, impulsadas hace más de 20 años desde México y hoy existentes en muchos países del mundo, son una alternativa para reconstruir el tejido social de la Iglesia y evangelizar con el mensaje de Jesús en todos los lugares.


El numeral 33 de la Exhortación Evangelii Gaudium dice así:
"La pastoral en clave de misión pretende abandonar el cómodo criterio pastoral de -siempre se ha hecho así- . Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades. Una postulación de los fines sin una adecuada búsqueda comunitaria de los medios para alcanzarlos esta condenada a convertirse en mera fantasía. Exhorto a todos a aplicar con generosidad y valentía las orientaciones de este documento, sin prohibiciones ni miedos. Lo importante es no caminar solos, contar siempre con los hermanos y especialmente con la guía de los Obispos, en un sabio y realista discernimiento pastoral"

  

viernes, 6 de enero de 2017

La vida profesional y la vida espiritual

Exhortaciones de 4 Santos de la Iglesia Católica sobre la Virgen María



Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de la tentación, mira a la estrella, llama a María.

Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, llama a María.

Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la nave de tu alma, mira a María.

Si turbado con la memoria de tus pecados, confuso ante la fealdad de tu conciencia, temeroso ante la idea del juicio, comienzas a hundirte en la sima sin fondo de la tristeza o en el abismo de la desesperación, piensa en María.

En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir su ayuda intercesora no te apartes tú de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas.

Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás sí es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara

San Bernardo
Hom. sobre la Virgen Madre, 2

En todas nuestras penas, sean del alma, sean del cuerpo, después de Dios, hemos de concebir una gran confianza en la Virgen María.

Santo Cura de Ars
Sermón sobre la esperanza

María es el tesoro de Dios y la tesorera de todas las misericordias que nos quiere dispensar

San Alfonso Mª Ligorio
Visitas al Stmo. Sacramento, 25

Honra, reverencia y respeta con especial amor a la sagrada y gloriosa Virgen María, porque es Madre de nuestro Padre soberano y, por consiguiente, nuestra gran Madre. Recurramos, pues, a ella, y como hijuelos suyos echémonos en su regazo en todo tiempo y ocurrencia, con firmisima confianza; invoquemos a esta dulce Madre, imploremos su amor maternal, procuremos imitar sus virtudes y tengamos un afecto verdaderamente filial con esta Señora

San Francisco de Sales

Introd. a la vida devota, II, 16

Tres asombrosas imágenes tomadas ante el Santísimo


En más de una ocasión hemos presenciado manifestaciones de Dios que nos dejan muy sorprendidos. Apariciones de la Virgen María en todo el mundo, signos y milagros eucarísticos que revelan la presencia real de Jesús en el Pan y el Vino consagrados.

En esta ocasión tenemos tres fotografías que fueron tomadas durante la exposición del Santísimo, en la Capilla de Adoración de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Glenview, Illinois, Estados Unidos.





No afirmamos que sea una presencia real de la Virgen, pero tampoco negamos por completo. Simplemente compartimos estas imágenes que nos pueden llevar a la reflexión.

Las fotografías fueron tomadas por una feligrés con su teléfono celular. A simple vista, dice, no se veía nada, pero la cámara captó lo que podemos apreciar.

María siempre presente junto a su Hijo en el Pan Eucarístico. Ella nos llama a adorar al Dios Vivo presente en todos los altares de la tierra, el milagro cotidiano que se produce por las manos de los Sacerdotes, en la Oración Perfecta que es la Santa Misa

Nota aclaratoria: El sitio web Reina del Cielo recibió estas fotografías a través de la información proporcionada por uno de sus suscriptores. Se comprobó también que las mismas fueron publicadas anteriormente en el siguiente sitio web: Quartermaster of the Barque.