lunes, 10 de abril de 2017

El Pulso de la Fe - Luisa Picarreta La divina voluntad





En esta entrevista de Roberto O´Farrill al Dr. Tomassini, se hace una semblanza de la Sierva de Dios Luisa Picarreta, autora de 36 volúmenes sobre la Divina Voluntad de Dios y le describe sobre la Pasión del Señor, una obra de gran valor espiritual para profundizar en la pasión de Jesús.



Luisa vivió una vida de postración y sufrimiento dedicada a unir sus sufrimientos a los sufrimientos de Jesús en la cruz. Actualmente su beatificación es objeto de estudio de la Santa Sede.


Testimonio: Lo que ocurre en la Santa Misa - Testimonio Católico





La Santísima Virgen apareció a Catalina Rivas, vidente y estigmatizada Boliviana, y le dijo “quiero que sepas lo que es la Santa Misa… hoy va a ser un día de enseñanzas, hoy vas a aprender muchas cosas, y quiero que las digas a todos mis hijos"



Frecuentemente nos mostramos apáticos a mirar mensajes extensos. Pero les decimos a todos los creyentes que vean este sitio en internet, que los 72 minutos que dediquen a ver enteramente este mensaje, serán preciosos minutos dedicados a descubrir la verdadera grandeza de la celebración Eucarística (Misa). Catalina Rivas recibió una gracia muy grande de Jesús y la Virgen Santísima, para re-descubrir todo lo maravilloso que ocurre en la Eucaristía e igualmente en los oratorios donde se expone al Santísimo, para adoración Eucarística.



No permita que nada le impida ver este mensaje completo. No se arrepentirá de hacerlo.

Jesús narra su pasión a Catalina Rivas

Fuente: www.reinadelcielo.org         Publicado el: 18.03.2016

En toda Semana Santa, verdadero eje de la vida en Cristo, tenemos la oportunidad de internarnos en la Pasión de Jesús de un modo profundo y diferente.
¿Qué mejor manera de hacerlo que leyendo una narración de la Pasión hecha por el mismo Hijo de Dios?
A lo largo de los siglos, muchas han sido las almas elegidas que han tenido la gracia de recibir mensajes de Jesús o de María. Y de este modo hemos tenido el regalo Celestial de leer distintas descripciones del Nacimiento de Jesús, de Su vida en la Sagrada Familia en Galilea, y también varios relatos Celestiales de la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.

Los relatos de La Pasión

Podríamos haber elegido entre varias de las narraciones aprobadas por la Iglesia. Y probablemente la más extensa y profunda narración que Jesús hace de Su propia Pasión, es la recibida por Luisa Piccarreta en Corato Italia, a inicios del siglo XX.
Ella está actualmente en proceso de beatificación, esperando pacientemente recibir aquí en la tierra las gracias que sin dudas ya posee en el Cielo.

La Pasión según Catalina Rivas

Hemos elegido la narración recibida por Catalina en Cochabamba, Bolivia, pocos años atrás. Amamos a Catalina, hermoso instrumento del Señor. Ella lucha por su amado Jesús en este mundo tan difícil, con una fe y fortaleza admirables. Esta narración de la Pasión realizada por el propio Jesús a Catalina cuenta con la aprobación del Obispo de Cochabamba, dentro de un movimiento fundado en 1997 y llamado el APOSTOLADO DE LA NUEVA EVANGELIZACION (ANE) (www.a-n-e.net ). Desde el ANE y desde www.jesucristovivo.org se difunden los escritos de Catalina, como un paso fundamental en la Obra de Dios en nuestros tiempos.
Jesús ha dictado a Catalina una gran cantidad de libros que son un regalo de Dios para todos nosotros. Jesús, a través de los mensajes que le entrega a Catalina,  nos explica los Evangelios, nos interpreta las cosas del mundo que vivimos en la actualidad, y nos lleva de Su mano y de la de Su amadísima Madre, a la Patria Celestial.
Y es la simplicidad del relato que Jesús le dicta a Catalina lo que nos lleva a elegirla entre tantas otras hermosas narraciones disponibles. Pero, sin embargo, recomendamos la lectura de Las horas de la Pasión de Luisa Piccarreta, a quienes quieran internarse en forma más profunda aún en el misterio de la muerte de nuestro Señor Jesús.

La meditación de La Pasión del Señor es la mejor forma de sumergirse en el verdadero sentido de la Cruz, y es la mejor manera de vivir la Semana Santa como Dios espera de nosotros.

Las revelaciones del Cielo en nuestros tiempos.

Muchas son las narraciones, profecías y mensajes dictados a almas elegidas durante los siglos. San Francisco de Asís, Santa Teresa de Avila, Santa Teresita del Niño Jesús, Santa Bernardita, San Agustín, Sor Faustina Kowalska, Anna Catalina Emmerich y tantos otros.
Pero es en los últimos tiempos en que gran cantidad de videntes reciben mensajes celestiales. Muchos de ellos están en estudio por la Iglesia. En estos casos cada alma es responsable de discernir lo que se lee, dentro del marco de las revelaciones privadas. Quizás la regla más apropiada es la que nos legó Tomás de Kempis en su inmortal obra “La imitación de Cristo” (escrita varios siglos atrás) : “Atender a qué es lo que se dice y no a quién lo dice”.
Sin embargo muchos otros textos y mensajes tienen aprobación formal de los obispos, como ocurre con Catalina de Cochabamba.  Veamos su relato a continuación (una primera parte):

Pedro niega a Jesús
Mientras Mi Corazón se ofrece a sufrir todos estos suplicios, Pedro, a quien había instituido “Jefe y Cabeza de la Iglesia” y quien horas antes había prometido seguirme hasta la muerte, a una simple pregunta que le hacen, y que podría haberle servido para dar testimonio de Mí, Me niega y, como el temor se apodera aún más de él, ante la reiteración de la pregunta jura que jamás Me ha conocido ni ha sido Mi discípulo.
Interrogado por tercera vez, responde con horribles imprecaciones. Hijitos, cuando el mundo clama contra Mí y, volviéndome hacia Mis almas escogidas, Me veo abandonado y renegado, ¿saben cuán grande es la tristeza y la amargura de Mi Corazón? Les diré, como a Pedro: Alma a quien tanto amo, ¿no te acuerdas ya de las pruebas de amor que te He dado? ¿Olvidas que muchas veces Me has prometido serme fiel y defenderme? No confías en ti mismo porque estás perdido; pero si recurres a Mí con humildad y firme confianza, nada temas; estás bien sostenido.
Almas que viven rodeadas de tantos peligros, no se metan en ocasiones de pecados por vana curiosidad; miren, que caerán como Pedro.
Y ustedes, almas que trabajan en Mi viña, si se sienten movidas por curiosidad o por alguna satisfacción humana: les diré que huyan; pero si trabajan por obediencia e impulsadas por el celo de las almas y de Mi gloria, no teman: Yo las defenderé y saldrán victoriosas. Amada Mía, voy educándote poco a poco y con mucha paciencia. Me consuelo con el pensamiento de tener una alumna deseosa de poder aprender. Así olvido tus negligencias y errores. Si busco en la creación los nombres más bellos para llamarte no te asustes ¿por qué los suprimes? El amor no tiene límites.




JESÚS ES LLEVADO A LA PRISIÓN
Vamos a seguir con este doloroso relato que habrás de hacer llegar a cuantas personas puedas. Yo los iluminaré en la forma que habrán de hacerlo.
Cuando los soldados Me llevaban prisionero, en uno de los patios estaba Pedro, medio oculto entre la turba. Se cruzaron nuestras miradas; tenía los ojos desorbitados; fue sólo una fracción de segundos y, sin embargo, ¡le dije tanto!… Lo vi llorar amargamente su pecado y con el corazón le dije: “El enemigo ha tratado de poseerte, pero Yo no te abandono. Sé que tu corazón no ha renegado de Mí. Estate presto para el combate del nuevo día, para las luchas renovadas contra el oscurantismo espiritual y prepárate para llevar la Buena Nueva. Adiós, Pedro.” Cuántas veces miro hacia el alma que ha pecado pero, ¿mira ella también? No siempre se encuentran nuestras miradas. Cuántas veces miro al alma y ella no Me mira, no Me ve, está ciega… La llamo por su nombre y no Me responde. Le envío una pena, un dolor, para que salga de su sueño, pero no quiere despertar.
Amados Míos, si no miran al Cielo, vivirán como seres privados de razón… Alcen la cabeza y contemplen la Patria que les espera. Busquen a su Dios y siempre lo encontrarán con los ojos fijos en ustedes; y en Su mirada hallarán la paz y la vida. Contémpleme en la prisión donde paso gran parte de la noche. Los soldados venían a insultarme con palabras y con obras, empujándome, dándome golpes, burlándose de Mi condición de hombre.
Casi al amanecer, hartos de Mí, Me dejaron solo, atado en una habitación oscura, húmeda y hedionda, llena de ratas. Estaba atado de tal modo que debía permanecer de pie o sentado en una piedra puntiaguda que fue todo lo que Me dieron como asiento. Mi cuerpo dolorido quedó pronto aterido de frío. Recordé las miles de veces que Mi Madre cobijaba Mi cuerpo, arropándolo cuando tenía frío… y lloré. Vamos ahora a comparar la prisión con el Sagrario y, sobre todo, con los corazones de los hombres. En la prisión pasé una noche… ¿Cuántas noches paso en el Sagrario? En la prisión Me ultrajaron los soldados que eran Mis enemigos; pero en el Sagrario Me maltratan y Me insultan almas que Me llaman Padre. En la prisión pasé frío, sueño, hambre, vergüenza, tristeza, dolores, soledad, desamparo. Veía, en el transcurso de los siglos, cómo tantos Sagrarios en los cuales Me faltaría el abrigo del amor.

¡Cuántos corazones helados serían para Mí como la piedra de la prisión! ¡Cuántas veces tendría sed de amor, sed de almas! ¡Cuántos días espero que tal alma venga a visitarme, a recibirme en su corazón, porque He pasado la noche solo y pensaba en ella para apagar Mi sed! ¡Qué de veces siento hambre de Mis almas, de su fidelidad, de su generosidad! ¿Sabrán calmar estas ansias? ¿Sabrán decirme cuando tengan que pasar por algún sufrimiento: esto servirá para aliviar Tu tristeza, para acompañarte en Tu soledad? Y ¡ay!, Si por lo menos, unidos a Mí, ustedes lo soportaran todo con paz y salieran fortalecidos en tanto que consolaran Mi Corazón… En la prisión sentí vergüenza al oír las horribles palabras que se proferían contra Mí; y esa vergüenza creció al ver que, más tarde, esas mismas palabras serían repetidas por almas amadas.
Cuando aquellas manos sucias y repugnantes descargaban sobre Mí golpes y bofetadas, vi cuántas veces sería golpeado y abofeteado por tantas almas que, sin purificarse de sus pecados, sin limpiar su casa con una buena confesión, Me recibirían en sus corazones. Esos pecados habituales, descargarían sobre Mí repetidos golpes. Cuando Me hacían levantar a empellones, sin fuerzas y a causa de las cadenas que Me sujetaban, caía en tierra. Vi cómo tantas almas, atándome con las cadenas de su ingratitud, Me dejarían caer sobre la piedra, renovando Mi vergüenza y prolongando Mi soledad.
Almas elegidas, contemplen a su Esposo en la prisión. Contémplenme en esta noche de tanto dolor, y consideren que este dolor se prolonga en la soledad de tantos Sagrarios, en la frialdad de tantos corazones.
Si quieren darme una prueba de su amor, ábranme su corazón para poder hacer de él Mi prisión. Átenme con las cadenas de su amor. Cúbranme con sus delicadezas, aliméntenme con su generosidad. Apaguen Mi sed con su celo. Consuelen Mi tristeza y desamparo con su fiel compañía. Hagan desaparecer Mi vergüenza con su pureza y rectitud de intención.
Si quieren que descanse en ustedes, eviten el tumulto de las pasiones y, en el silencio de su alma, dormiré tranquilo. De vez en cuando oirán Mi voz que les dice suavemente: Esposa Mía, que ahora eres Mi descanso, Yo seré tuyo en la eternidad; a ti que con tanto desvelo y amor Me procuras la prisión de tu corazón, Yo te prometo que Mi recompensa no tendrá límites y no te pesarán los sacrificios que hayas hecho por Mí durante tu vida.

JESÚS ES LLEVADO ANTE HERODES

Pilatos mandó que Me llevaran a la presencia de Herodes… Era un pobre hombre corrompido que sólo buscaba el placer, dejándose arrastrar de sus pasiones desordenadas. Se alegró de verme comparecer ante su tribunal, pues esperaba divertirse con Mis palabras y milagros. Consideren, hijos Míos, la repulsión que experimenté en presencia del más repugnante de los hombres, cuyas palabras, preguntas, gestos y movimientos afectados, Me cubrían de confusión. Almas puras y virginales, vengan a rodear y a defender a su Esposo.
Herodes espera que Yo conteste a sus preguntas sarcásticas, pero no despego Mis labios; guardo en su presencia el más absoluto silencio. No contestar era la mayor prueba que podía darle de Mi dignidad. Sus palabras obscenas no merecían cruzarse con las Mías, purísimas.
Entretanto, Mi Corazón estaba íntimamente unido a Mi Padre Celestial. Me consumía en deseos de dar por las almas hasta la última gota de Mi Sangre. El pensamiento de que todos los hombres que luego habían de seguirme, conquistados por Mis ejemplos y Mi liberalidad, Me encendía en amor y no sólo gozaba en aquel terrible interrogatorio, sino que deseaba correr al suplicio de la Cruz.

JESÚS ES LLEVADO DE NUEVO ANTE PILATOS


Dejé que Me trataran como a un loco y Me cubrieran con una vestidura blanca en señal de burla e irrisión, después, en medio de gritos furiosos, Me llevaron de nuevo a la presencia de Pilatos. Mira cómo este hombre aturdido y lleno de confusión, no sabe qué hacer de Mí; y para apaciguar el furor de la turba, manda que Me hagan azotar… Representadas en Pilatos, vi a las almas que carecen de valor y generosidad para romper enérgicamente con las exigencias del mundo y de la naturaleza. En vez de cortar de raíz lo que la conciencia les dice no ser del mundo y de la naturaleza, lo que la conciencia les dice no ser del buen espíritu, ceden a un capricho, se recrean en una ligera satisfacción, capitulan en parte con lo que la pasión exige y, para acallar los remordimientos, se dicen a sí mismas: “ya me he privado de esto o de lo otro, y es suficiente”. Yo únicamente diré a esa alma: ¡Me haces flagelar como Pilatos! Ya has dado un paso, mañana otro. ¿Piensas satisfacer de este modo tu pasión? ¡No! Pronto te exigirá más y más. Como no has tenido valor para luchar con tu propia naturaleza en esta pequeñez, mucho menos la tendrás después, cuando la ocasión sea mayor.

(Continuará con la flagelación de Jesús, en la próxima publicación, que hace parte de este mismo relato a Catalina Rivas).

Quién es Catalina Rivas...

Es una vidente boliviana aprobada por su Obispo, escribió un librito “La Santa Misa" Testimonio de Catalina, en la que se inspiró la Empresa Cinematográfica “Dos corazones” para realizar la Película El Gran Milagro.
Ella es estigmatizada y actualmente vive en México.
Lo puedes ver en: www.tengoseddeti.org

Su biografía:

Catalina completó únicamente la escuela primaria. Según ella, en 1994, rezando bajo la cruz , sintió el deseo de entrega total a Jesús . Entonces vio una gran luz, que atravesó las manos y los pies, dejando heridas sangrantes. Ella oyó una voz: "Alégrate por el regalo que os he dado." Desde que aparecen en sus estigmas cuerpo (en la frente, las manos y los pies, en el lado), y Catalina tiene experiencia de sufrir una agonía, que combina el sufrimiento de Jesús en la cruz.  Testigo este fenómeno fue, el primer viernes de enero de 1996, el doctor Ricardo Castañón, cuyo testimonio contribuyó al reconocimiento de la verdadera experiencia de Catalina. Debido a su educación modesta, cuando empezó a escribir la letra de la pasión de Jesús, la Eucaristía y el Cielo, que despertó gran asombro. Catalina admitió que se oye la voz de Cristo y está haciendo todo lo que oiga de Jesús.
El 9 de marzo de 1995. Catalina compró una estatua de yeso de Jesús con los ojos lágrimas de sangre comenzó a fluir. El fenómeno de los estudiosos interesados, que a petición de los periodistas tomaron muestras y se probaron en los Estados Unidos y Australia, encontrando en ellos la presencia del ser humano en la sangre.  Las investigaciones realizadas por las autoridades eclesiásticas confirmaron la autenticidad de este evento, y hoy es una figura extraordinaria en la iglesia en Cochabamba.
 Autoridades de la Iglesia, que examinan el testimonio de Catalina, reconocieron que son verdaderas e importante en la evangelización del mundo actual.  Catalina Rivas nació en La Paz, Bolivia, el 25 de noviembre de 1944. Es casada y madre de familia. Durante 30 años trabaja como secretaria ejecutiva de varias empresas. Es fundadora del Apostolado de la Nueva Evangelización, Asociación de fieles aprobada por el obispo diocesano en 1999, y extendida en diversos países. En el año 2006 funda el Instituto de vida consagrada Stella Maris, en proceso de fundación y con sede en Mérida, Yucatán (México). Catalina ha recibido los estigmas del Señor y ha escrito libros sobre las revelaciones recibidas.

sábado, 25 de marzo de 2017

Retiro Kerigmático dentro del Plan E

Bajo la organización del Padre Alejandro Olivera y el laico Luis Rodríguez, Párroco y Coordinador de Catequesis de la Parroquia de San Cipriano, se llevó a efecto en las mañanas de los sábados 18 y 25 de marzo, el Retiro Kerigmático dispuesto por la Arquidiócesis de Bogotá, en desarrollo del Plan E.
El Sr. Luis Rodríguez en su predicación

Este evento de carácter espiritual promueve en los participantes un encuentro personal con Jesucristo, como parte de un proceso de conversión y con el propósito de construir una fuerte adhesión de los creyentes con la persona de Jesús.
La Hna Josefina, Directora del Colegio Nazareth

Se realizó con una duración total de 9 horas, concluyendo con una celebración Eucarística, todo lo cual se hizo en las instalaciones del Colegio de las Hermanas de Nazareth, ubicado en el sector de la parroquia.
El Padre Sandro dirigiéndose a los participantes

Participaron como conferencistas y/o predicadores la Hermana Josefina, Directora del Colegio Nazareth, la Hermana Matilde, religiosa de la misma congregación, el Sr. Luis Rodriguez y el Padre Sandro, Sacerdote Diocesano, así como la Sra. Martha Wilches integrante del grupo de Catequesis de la Parroquia. Hizo la animación en los cantos de alabanza y los propios de la Eucaristía el Sr. Marco Tulio Tuberquia. Asistieron como participantes en el Retiro cerca de 60 personas.

Acompañan esta nota varias fotografías tomadas durante el Retiro.


 El Padre Sandro predicando

Trabajo individual con base en la Palabra 

Eucaristía 

Momento de oración durante la Eucaristía

jueves, 16 de febrero de 2017

La Vicaría de San Pedro se dividirá en dos

Febrero 16 de 2017 - OAC 

Después de un estudio sobre la magnitud de la población en esta vicaría y buscando la mejor forma para  evangelizar a más de un millón de habitantes de esta zona de Bogotá, se decidió dividir esta vicaría en dos. La nueva tendrá por nombre “Santa Isabel de Hungría” o “Padre Misericordioso”, asunto que está por definirse.
La vicaría de San Pedro es muy grande, comprende la localidad de Usaquén, la parte alta de la Autopista Norte a los cerros orientales donde se ubican 30 parroquias. También cubre una parte de la localidad de Suba, donde se encuentran otras 26 parroquias. En total son 56 parroquias con igual número de párrocos, 11 arciprestazgos y 15 presbíteros más que son los vicarios parroquiales.
Los niveles socioeconómicos que habitan esta vicaría son los estratos 3 al 6, sin embargo, en los cerros nororientales se encuentra una población vulnerada con altos índices de pobreza, desempleo e inseguridad. Situación que no ha impedido la evangelización y el trabajo de los párrocos, la mayoría de ellos  con edad promedio de 40 años, cargados de experiencia, sensibilidad social y fraternidad en el pastoreo.
Algo particular dentro del trabajo diario de la vicaría de San Pedro es el gran número de personas que colaboran como ministros extraordinarios de la comunión, son 1.127, quienes sirven con amor y compromiso. También ayudan en este pastoreo 52 diáconos permanentes adscritos a las parroquias.
Así mismo, existe en esta comunidad, una sensibilidad muy grande por la palabra de Dios, lo que se conoce como las “Escuelas Bíblicas”, lugares de formación para los laicos, con asistencia de más de 700 personas en promedio cada semana.

Unidad Pastoral

Paralelo a la misión que desarrolla la vicaría en estas zonas de la ciudad capital  se destaca el trabajo de 30 centros de culto de comunidades religiosas que poco a poco han ido abriendo sus puertas y templos para colaborar con las eucaristías dominicales. Labor que hacen con mucha dignidad, ofreciendo facilidades para los feligreses y  sobretodo con una gran misión de servicio.
Ligado a esta colaboración se encuentra la implementación del Plan E de la Arquidiócesis de Bogotá; en los últimos 3 años esta Vicaría ha realizado un trabajo fuerte, se han abierto espacios de renovación pastoral y de  evangelización donde los jóvenes han jugado un papel importante. “Los sacerdotes que aquí trabajan tienen claro que este Plan de Evangelización es una herramienta, un instrumento y  un medio para renovar toda la vida pastoral y por ende a la Iglesia Arquidiocesana”, ratificó monseñor Ojalvo, Vicario Episcopal Territorial de San Pedro.


Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones OAC 

jueves, 26 de enero de 2017

Dos creadores y animadores de Pequeñas Comunidades


San Timoteo,  su nombre significa: "Tengo un gran respeto a Dios." Nació en Listra, Licaonie (Asia Menor), de padre griego y madre judía. Se sabe de él gracias a las tres epístolas del apóstol San Pablo. Desde muy temprana edad fue instruido en las Sagradas Escrituras. Se cree que su madre Eunice, su abuela Lois y él mismo abrazaron el cristianismo y se hicieron bautizar durante la primera visita de San Pablo a Listra.
Cuando Pablo regresó a ese lugar, en su segundo viaje misionero, los cristianos de allí le dieron maravillosas recomendaciones acerca de Timoteo. Entonces Pablo le impuso las manos y le confió el ministerio de la predicación. Así, el apóstol lo escogió como colaborador, gran amigo y compañero de misiones –que fueron muchas veces difíciles y confidenciales, y, en adelante lo consideró siempre como un hijo suyo. En la segunda carta a los Corintios, el apóstol se refiere a él como: "Timoteo, mi hijo amado" (1 Corintios); y lo llama de la misma manera en las dos cartas que le escribió a él.
En efecto, los encontramos a ambos juntos en la primavera del año 50 al otoño del año 52: en Éfeso, Jerusalén, Roma, Frigia, Galacia, Macedonia, Tesalónica y Corinto. Más tarde, San Pablo le escribirá recordándole lo buena que fue su familia: "... Que esa fe se conserve en ti, ya que desde tu más tierna edad te hicieron leer y meditar las Sagradas Escrituras" (1 Tim. 1:5; 4:14).



Ciertamente, la familia de Timoteo experimentó abundantes gracias de conversión y crecimiento espiritual durante la estadía de Pablo y Bernabé en su casa. Allí les ocurrió a los dos predicadores que tras la curación de un hombre tullido, realizada por medio de Pablo, la gente de aquella región los confundió con dioses disfrazados de hombres. Entonces quisieron adorarlos y ofrecerles sacrificios. Por su parte, Pablo, al darse cuenta, les aclaró que eran tan sólo criaturas igual que ellos. Entonces los judíos incitaron al pueblo contra Pablo y Bernabé. Apedreándolos, los dejaron casi muertos, pero los cristianos los condujeron a la casa de Timoteo, en donde fueron atendidos.
Para el año 53, Pablo envía a Timoteo a las Iglesias de Macedonia y de Corinto. Trabajaron juntos nuevamente los años siguientes en Macedonia, en el Peloponeso y en la Tróada. Y cuando Pablo les escribe a los romanos, desde su prisión, les menciona que lo acompaña Timoteo, su fiel discípulo.
La primera carta que le escribió S. Pablo a Timoteo fue en el año 65, desde Macedonia; y la segunda, desde Roma, mientras se encontraba preso, aguardando su ejecución. En una de las cartas del apóstol a Timoteo, le dice: "Que nadie te desprecie por tu juventud. Muéstrate en todo como un modelo para los creyentes, por la palabra, la conducta, la caridad, la pureza y la fe" (2 Tim. 2). En otro pasaje, el apóstol desciende a detalles prácticos como la recomendación de que no tome sólo agua sino también un poco de vino, debido a los continuos malestares estomacales de Timoteo (Cf. 1 Tim. 5:23). Desde su encuentro con Pablo, siguió su itinerario apostólico; lo acompaña a Filipos y a Tesalónica.

Después los encontramos juntos en Atenas, en Corinto, en Éfeso y finalmente en Roma durante el primer cautiverio de Pablo. Fue un infatigable “viajero enviado” por el apóstol de las Gentes, y mantuvo los contactos entre Pablo y las jóvenes comunidades cristianas fundadas por él.

A menudo le llevaba las cartas y le daba noticias respecto de las mismas comunidades. Entre el 63 y el 66, cuando recibió la primera carta que le envió Pablo, Timoteo era el jefe de la Iglesia de Éfeso. Desde Roma Pablo le escribió una segunda carta, invitándolo a visitarlo antes del invierno. Es conmovedora la petición del anciano apóstol al “hijo” Timoteo, para que le llevara el abrigo que había dejado en Tróade, pues le servía para el frío en la cárcel de Roma. Timoteo estuvo presente en el martirio de Pablo.
El historiador Eusebio cuenta que S. Pablo nombró a Timoteo primer obispo de la Iglesia de Éfeso. Allí, Timoteo fue apaleado y apedreado por el emperador Diocleciano, ya que se oponía a un festival pagano en honor de Diana. Así pues, recibió la corona del martirio en el año 97.
Los restos de S. Timoteo se encuentran en la Iglesia de los Apóstoles en Constantinopla; y, según la tradición, los fieles reciben grandes favores cuando rezan a sus pies.

San Tito, obispo. Año 96.
Tito fue amigo y discípulo de San Pablo y lo acompañó en muchos de sus viajes. Su nombre significa: defensor. A diferencia de Timoteo, cuando se conocieron, Tito ya había abrazado la fe. Tito se convirtió en secretario del apóstol, y éste, a su vez, puso en Tito toda su confianza, tanto, que se ha llegado a decir que fue su discípulo más querido; Pablo lo envió para que procurara que los creyentes cumplieran lo que les había dicho en sus cartas. Tito acompañó a Pablo y a Bernabé al Concilio de Jerusalén, en donde S. Pablo le impidió dejarse circuncidar.

El apóstol de los gentiles –S. Pablo– lo nombró obispo de la isla de Creta y le dirigió una carta en donde le señala las cualidades que deben tener los sacerdotes. Después Tito fue a Roma donde su Maestro, que lo mandó probablemente a evangelizar a Dalmacia, en donde todavía hoy está muy difundido su culto. Según la tradición Tito murió en Creta, ya de avanzada edad y en calidad de obispo, en el año 96.