viernes, 31 de julio de 2015

La imitación de María y la nueva evangelización - P. Santiago Martin (FM)





El Padre Santiago Martín (FM) hace aquí una amplia reflexión sobre la Nueva Evangelización, a partir de la Exhortación Apostólica Evangeli Gaudium del Papa Francisco y que surgió luego del Sínodo sobre la Nueva Evangelización. Destaca como el programa de orientación del Pontífice esta orientado hacia la evangelización.



Todos tenemos que sentirnos interpelados por este documento que nos pide que asumamos una actitud proactiva de evangelizar.



Se invita aquí a tomar como referencia a la Virgen Maria como modelo de evangelización. Al mismo tiempo se reconoce que es Jesús quien realmente toca el corazón de la gente y evangeliza. El misionero sólo se dispone, se abre a la acción evangelizadora. Pero dicha acción la realiza directamente Jesús. "Si el  Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles".



La primera lección que nos da María sobre evangelizar es ir más hacia dentro, orar  pedir a Dios que toque los corazones de quienes escuchan el mensaje. Estar con Él y vivir en continua unión con Él para que Dios nos ayude en esta labor.



La primera obra evangelizadora de Maria es dar a Jesús al mundo. Los evangelizadores, para imitar a María debemos darlo al mundo. Dar el sí para hacer la voluntad de Dios. Preguntémosle al Señor qué quiere de cada uno de nosotros y dejémonos guiar por Él.



Tenemos que hacer que Jesús nazca allí donde estamos en misión. Para ello necesitamos estar como Iglesia unidos. Con unión hay amor recíproco y así facilitamos la presencia de Jesús en nuestra labor.



A María podemos imitarla en su labor educadora de Jesús, pero aplicado al campo de la evangelización. Esto implica que debemos formarnos, prepararnos en el conocimiento de nuestra fe y poder dar razón de nuestra esperanza, cada vez con mayor claridad, fuerza y convicción. Una formación seria, planificada y con disciplina. Tengo que estar formado para poder formar.



María cuidaba de Jesús. Cómo cuidar nosotros a Jesús? Lo podemos hacer con nuestro testimonio, de tal manera que nuestros actos y reacciones se asemejen a Jesús. Estando al lado del que sufre. Una Iglesia pobre para evangelizar a los pobres. Ser humildes, sencillos, solidarios, al servicio de los pobres. Imitando a María en su pobreza, mostrar la Iglesia de Cristo y testigos del amor de Dios.