martes, 21 de enero de 2014

De la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium


A LOS OBISPOS, A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS, A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A LOS FIELES LAICOS SOBRE EL ANUNCIO DEL EVANGELIO EN EL MUNDO ACTUAL:

La actividad misionera representa aún hoy día el mayor desafío para la Iglesia, y la causa misionera debe ser la primera. 

En esta línea, los Obispos latinoamericanos afirmaron que “ya no podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos” y hace falta pasar “de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera”.

Además es necesario que reconozcamos que, si parte de nuestro pueblo bautizado no experimenta su pertenencia a la Iglesia, se debe también a la existencia de unas estructuras y a un clima poco acogedores, en algunas de nuestras parroquias y comunidades, o a una actitud burocrática para dar respuesta a los problemas simples o complejos, de la vida de nuestros pueblos. En muchas partes hay un predominio de lo administrativo sobre lo pastoral, así como una sacramentalización sin otras formas de evangelización.
 
La alegría del evangelio es esa que nada ni nadie nos podrá quitar (cf Juan 16, 22). Los males de nuestro mundo –y los de la Iglesia- no deberían ser excusas para reducir nuestra entrega y nuestro fervor!
(Las anteriores son citas de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco)