lunes, 12 de marzo de 2012

TRASLADO DEL DIACONO JAIRO HERNANDEZ

Ayer, en la Eucaristía dominical de las 5:00 p.m. el Diácono Jairo Hernández, prestó su servicio en el altar y realizó una homilía, en la cual se despidió de la feligresía de San Cipriano y motivó a una mayor participación de los padres de familia en la guía espiritual de sus hijos adolescentes, poniendo de relieve la necesidad que tiene nuestra Iglesia de un mayor número de catequistas que ayuden en la formación de los jóvenes e incluso los mayores.
El Diácono Jairo fue un antiguo residente del sector, quien desde hace más ocho años, coordinaba la Pequeña Comunidad, identificada como “Agua Viva”.  Allí fue el fermento de su vocación de servicio, que lo motivó a seguir la formación para Diácono, habiendo sido ordenado hace cuatro años. Durante su labor en la Parroquia de San Cipriano, colaboró en distintas actividades propias de su investidura eclesiástica y deja en nuestra Parroquia una comunidad que lo aprecia y lo recuerda con cariño.
El motivo de su traslado se originó en situaciones de orden familiar, que le implicaron trasladar su residencia a un sector más lejano de San Cipriano. Jairo continuará ejerciendo su ministerio en la Parroquia de San Juan Diego, en el barrio Bellavista, al oriente de la ciudad.
Un grupo de miembros de los grupos pastorales de San Cipriano, le ofrecieron una cena de despedida, a la cual asistieron los Padres John Henry Buitrago y Pompilio Moreno M.S.A, así como el Diácono Jaime Montealegre y su señora.  Dios continúe bendiciendo su ministerio y labor pastoral.